Fisgones
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía argentina se contraerá 1,5 por ciento este año, aunque estima además un crecimiento de 0,7 por ciento para 2010.
En el informe sobre perspectivas económicas presentado ayer por el organismo internacional se indica además que Argentina será uno de los países de Latinoamérica que más sentirá los impactos de la crisis financiera.
En relación al polémico índice de inflación, el FMI indica que este año cerrará en el 6,7 por ciento , mientras que en 2010 será de 7,3 por ciento. También prevé un superávit de 1 por ciento este año y de 1,8 por ciento para 2010.
La crisis. Según el organismo, la mayoría de los países latinoamericanos entrarán en recesión este año y estima que la crisis internacional golpeará principalmente a México, por su relación estrecha con EE.UU, donde se espera una contracción de 3,7 por ciento.
Los pronósticos tampoco son alentados para Venezuela y Ecuador, con descensos del 2,2 por ciento y del 2 por ciento, respectivamente; mientras que para Argentina y Brasil se estiman contracciones de 1,5 y 1,3 por ciento.
Tras conocerse el informe, las autoridades del Palacio de Hacienda de la Nación rechazaron las proyecciones del Fondo, al considerar que se sustentan en datos “poco fiables de consultoras privadas”.
El FMI calculó que la economía mundial retrocederá este año un 1,3 por ciento, lo que representa la mayor recesión desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Para la economía mundial el alivio también llegaría a finales del año próximo, para cuando se espera un crecimiento de casi 2 por ciento.
Después de todos sus pronósticos que no hacían otra cosa que, al igual que piratas, abordar a los países para saquearlos ¿todavía siguen dando sus proyecciones?
Porqué no advirtieron de la crisis internacional? Porqué no nos avisaron de la crisis de 2001 en lugar de alimentarla?
La respuesta es muy simple, no se trata de eruditos de economía ni de profesionales especializados en las fórmulas de crecimiento, se trata simplemente de Fisgones que disfrutan de mirar y desestabilizar, y en Argentina ya no escuchamos a estos enfermos.