Momentos de Incertidumbre

23/04/2009
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Admitieron que a Menéndez también le quedarían pocos días en Bouwer. Rodríguez salió de prisión. El 30 de abril se va Otero Álvarez.

El tribunal que condenó el año pasado a Luciano Benjamín Menéndez considera que es "de cajón" que la Cámara Nacional de Casación permita al represor acceder al beneficio del arresto domiciliario.

Ayer, Hermes Rodríguez, ex segundo jefe del Destacamento 141 de Córdoba durante la dictadura, dejó la cárcel de máxima seguridad de Bouwer para viajar a Mendoza, donde estaba domiciliado antes del juicio en el que terminó condenado a 22 años .

Vicente Muscará, actual titular del Tribunal Oral Federal Nº1 de Córdoba, lamentó que Rodríguez deje la prisión, favorecido por una resolución de la Cámara Nacional de Casación, que entendió que hasta que el fallo no quede firme el condenado debe preservar la condición que tenía antes del juicio.

"Puede pasar exactamente igual, por la manera que ha empezado a resolver Casación", alertó el juez sobre la situación de Menéndez, condenado a prisión perpetua. "Es como de cajón, para Menéndez y todos los demás", agregó.

"Como toda la sentencia ha sido recurrida, no está firme. Al no estar firme, queda subsistente lo dispuesto con anterioridad", dijo Muscará a Mitre 810.

Consultado acerca de si este beneficio para el represor es un "retroceso", el juez dijo que "en términos sociales es así: la comunidad no conoce los vericuetos sociales ni es técnica en derecho".

Además de Menéndez, Carlos Alberto Vega, condenado a 18 años, también podría acceder al arresto domiciliario. Además de ser mayor de 70 años, uno de los requisitos de la ley, padece cáncer.

Estas posibilidades surgen en medio de la incertidumbre sobre la realización de los futuros juicios a Menéndez y otros represores, debido a que tanto Muscará como Carlos Otero Álvarez fueron recusados.

Este último vocal, además, está a punto de ser citado al Consejo de la Magistratura por una denuncia impulsada por el secretario de Derechos Humanos de Córdoba, Miguel Baronetto, según la cual el juez habría sido parte de la represión como secretario del juez de la dictadura Adolfo Zamboni Ledesma.

En un escenario incomprensible, después de haber conquistado lo que parecía imposible tras la más sangrienta dictadura militar argentina, encarcelando a los responsables de haber borrado una generación que pensaba en un país mejor, de repente, en un artilugio legal derivado de decisiones políticas los argentinos volvemos hoy a vivir y sentir sin saber porqué, momentos de incertidumbre.