Calavera no chilla
El cronograma inicial de la Comisión de Legislación del Trabajo, Previsión y Seguridad Social, Cooperativas y Mutuales preveía la presencia, en el día de la reunión, a representantes de diversos gremios a los efectos de conocer la situación por la cual atraviesan los trabajadores de todos los sectores.
Estos eran Pedro Argañaraz, Secretario General de Asociación Obrera Minera Argentina; Héctor Morcillo, Secretario del Sindicato de Trabajadores Industriales de la Alimentación; Pedro Chacón, Secretario General de la Asociación Gremial de Empleados de Comercio; Omar Dragún, secretario general de SMATA; el legislador Augusto Varas en su rol de secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y Carlos Diberti, secretario de Organizaciones de la UOM.
Cuando el día de la cita llegó, es decir, la jornada de ayer, sólo la mitad de los invitados asistieron.
Resulta paradójica la situación. Pues los faltantes son los mismos que constantemente bombardean con el justo reclamo de ser escuchados, de que algún funcionario, de cualquier estamento, tome en serio sus necesidades, las lleve al poder que representa y genere medidas para mejorar el escenario que están padeciendo.
Sin embargo, esos mismos fueron los que esta vez desaprovecharon la oportunidad de poner en común sus problemas, junto a sus pares y a los legisladores de distintos bloques, dado el contexto actual enmarcado por la crisis internacional que atraviesa el mundo y que tiene sus efectos en la Argentina.
Pese al lamentable panorama anterior, la comisión se llevó adelante con los que estaban. Cada uno de ellos expuso las condiciones por las que atraviesa el sector que representan y el grado en que la crisis actual los afecta.
Por ejemplo, el legislador Varas, secretario también de la UOM, explicó que la fábrica Iveco, en el orden jerárquico, “es el que se encuentra en situación más crítica”. Sin embargo destacó que el panorama “es un poco más alentador que lo que fue en febrero, lo que no quiere decir que se esté garantizando que se ha salido de un proceso, ni mucho menos”.
Por su parte, Carlos Diberti se explayó acerca de la actual situación que vive Brasil que genera un panorama incierto para nuestro país, especialmente para Córdoba.
Para ser más claros, lo que sucede en Brasil es que la baja sostenida de impuestos ha provocado que la mayor parte de la industria de nuestro país esté exportando partes a aquél, lo que deriva en el levantamiento del cincuenta por ciento de los trabajadores.
Pero, y aquí radica la inestabilidad, puede suceder que los brasileros vuelvan a producir esos productos que se producen en la provincia específicamente, lo que traería serias consecuencias.
Asimismo, Varas expresó su interés en aunar conceptos especialmente entre el sector industrial y las PYMES “que están haciendo un esfuerzo enorme para mantener a sus empleados”.
Por otro lado, Miguel Carranza del sindicato de Trabajadores Industriales de la Alimentación, presentó un panorama más alentador en su sector, ya que dijo que “el año pasado no hemos tenido en toda la provincia ni bajas, ni suspensiones, ni despidos”.
Pero no todo es color de rosas. Carranza concluyó contando que “en nombre de la crisis algunas empresas se han avivado, por ejemplo, han aumentado los productos y han bajado los gramos”.