Porque ahora Vitín?
Ayer Luis Miguel Baronetto emitió un comunicado de prensa en respuesta a la denuncia de H.I.J.O.S y Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba donde manifestaron su preocupación ante los intentos por desintegrar el Tribunal Oral Federal que juzgó a Luciano Benjamín Menéndez, donde cuestionaron al Director de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba.
Baroneto presentó el 14 de abril de 2008 una denuncia contra el Juez Carlos Otero Álvarez por connivencia con el terrorismo de estado ante el Consejo de la Magistratura quien decidió darle tramite durante los primeros días del mes de abril de 2009. Ante este hecho el magistrado decidió presentar su renuncia que en caso de efectivisarse dejaría disuelto al Tribunal por la ausencia de uno de sus jueces naturales.
Ante esta situación los juicios que estaban por realizarse que se encuentran en la etapa ofrecimiento de prueba y que cuyo paso lógico y mediato sería el inicio del jucio pero que deberán ser suspendidos hasta que se conforme el Tribunal Oral Federal con nuevos jueces.
En su defensa Baroneto sostiene que realizó esta presentación después de la recusación judicial contra este mismo Juez que presentaron los abogados Martín Fresneda y Claudio Orosz, de H.I.J.O.S.
Lo que Baroneto hace es una denuncia ante el Consejo de la Magistratura en contra del magistrado Otero Alvarez, denuncia que al inicio de la primera audiencia fué utilizada por el abogado Jorge Aguero (defensor del represor Jorge Acosta) como argumento para recusar a Otero Álvarez, cuestión que fué rechazada por el Tribunal.
Los abogados de H.I.J.O.S presentaron la recusación cumpliendo los plazos legales previstos para las impugnaciones de la constitución del Tribunal antes de comenzar con las audiencias, sin contar además, con las pruebas que tenía en su poder el mismísimo Baroneto, ya que este se encontraba de viaje en Italia junto al intendente de la ciudad Daniel Giacomino.
La justicia no dio lugar a las impugnaciones y decidió que el Tribunal así como estaba constituido desarrollara el juicio que terminó con la condena perpetua a Menéndez y sus secuaces en cárceles comunes.
Las Organizaciones de DDHH le endilgan al funcionario municipal la extemporaneidad de sus planteamientos que ahora podrían ocasionar la suspensión de los juicios de las causas como la de los ex integrantes de la D2 y la UP1 que se encuentran a punto de ser elevados a juicio oral. Baroneto sostiene “ingenuamente” que el juicio no tiene una fecha de inicio, aunque era inminente su inmediato comienzo por la etapa procesal en la que se encuentra.
El funcionario municipal plantea además en la defensa de sus acciones que “existen mecanismos procesales para reemplazar un juez en pocos días: por fallecimiento, por enfermedad, por inhibición, por recusación. Para eso existen los jueces subrogantes y los conjueces.
Es necesario aclarar que los juicios que no cuentan con los jueces naturales, es decir aquellos designados por el Poder Ejecutivo y refrendados por el Congreso de la Nación y cuentan con reemplazantes, los subrogantes y conjueces son juicios que cuando se ganan en primera instancia y se pierden en Casación o en la Corte Suprema de Justicia ante el planteamiento de la falta de jueces naturales en el tribunal.
Juan Carlos Otero Álvarez sin lugar a dudas fue uno de los que “legalizó” los procesos de la última dictadura militar junto a decenas de jueces y fiscales; pero no es menos cierto que hace décadas que millones de personas esperan los juicios y miles sufren la injusticia, como una tortura china, de cada día de libertad, cárcel común o domiciliaria de los represores que mataron a sus hijos.
Si existen plazos legales, si ya hubo un juicio que condenó a Menéndez y otros siete represores por el mismo Tribunal Oral Federal, porque un funcionario municipal, militante de los derechos humanos y víctima de la última dictadura militar antepone intereses personales, individualistas y legalmente extemporáneos?
Tal vez se le olvidó la lección más importante que las abuelas y las madres de plazo de mayo que le enseñaron a todo un país, la lucha en paz, la búsqueda de la verdad, la justicia y la equidad, no para ellas, sino para todos.
Hoy Vitín, con su proceder expulsó a un funcionario judicial comprometido con la última dictadura militar, pero dejó trunca y herida de muerte la posibilidad de haber encarcelado este año junto a Menéndez y compañía a decenas de los mayores responsables de haberse llevado a los mejores cordobeses. Porqué ahora Vitín?