Con el rabo entre las patas
En el marco del adelantamiento de las elecciones legislativas, medida prevista por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y en un tenso clima político en todo el país, donde los partidos eligen consumar alianzas, postular candidatos, entre otros movimientos estratégicos encaminados a la obtención de los votos necesarios para ocupar banquillos en el congreso y las legislaturas, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti sostuvo ayer la necesidad de defender “la calidad institucional”.
Al respecto, también agregó que “yo impulsé la reforma política en Córdoba para evitar que alguien se presente a dos cargos al mismo tiempo. Esto es ley y es un salto en la calidad institucional".
"La posibilidad de que haya candidaturas testimoniales es una burla a la gente que eligió a alguien para cumplir una determinada tarea y es además la posibilidad de degradación a las instituciones", expresó el gobernador.
Asimismo, y tras la ruptura del gobierno de la provincia con la mandataria nacional, Schiaretti reiteró que espera tener una buena relación institucional con el gobierno nacional y que desde la Nación se cumpla con los compromisos firmados con la Provincia y con los intendentes "porque sería un acto de autoritarismo castigar al pueblo de Córdoba sólo porque el justicialismo de esta Provincia tiene una posición diferente a la conducción nacional del peronismo".
"Jamás confundimos la relación política con la institucional", insistió y explicó a modo de ejemplo la relación institucional que su gobierno mantiene con el municipio capitalino, pues "el intendente Giacomino seguramente hará una lista propia y eso no impide que trabajemos juntos para mejorarle la vida a la gente; lo mismo ocurre con cualquier otro intendente que pueda estar en listas diferente a la nuestra".