Aunque usted no lo crea

08/04/2009
Provinciales - Justicia
alternative
La Justicia sobreseyó a De la Rúa en la causa por la represión de diciembre de 2001

El ex presidente Fernando de la Rúa fue sobreseído ayer por la represión y asesinato de cinco manifestantes previos a su renuncia y en otra causa por contratar empleados "ñoquis" en el ex Concejo Deliberante porteño, durante su gestión como Jefe de Gobierno de la ciudad.

El 20 de diciembre de 2001 fueron asesinados en inmediaciones de Plaza de Mayo y Obelisco los manifestantes Alberto Márquez, Gastón Riva, Diego Lamagna, Carlos Almirón y Gustavo Benedetto.

En esta primera de las causas, la decisión fue tomada por el juez federal Claudio Bonadío, quien consideró en una resolución de 50 carillas que no pudo probarse si el ex presidente "dio la orden" para desalojar Plaza de Mayo el 19 y 20 de diciembre de 2001.

En la segunda, la causa fue cerrada por prescripción del delito a raíz del paso del tiempo, en una decisión del tribunal oral en lo Criminal 16 que debía juzgar al ex presidente, acusado de usar los servicios particulares de un jardinero que cobraba en el ex Concejo Deliberante.

En la pesquisa por la represión de 2001, Bonadio entendió que "a más de ocho años de iniciada la investigación, el tribunal no cuenta con ningún elemento que permita presumir un accionar delictivo por parte de Fernando De la Rúa", según el texto al que accedió Télam.

El cierre de la causa evita una dilación "innecesaria", sostuvo Bonadío, en una resolución que será apelada por el fiscal del caso, Luis Comparatore, anticiparon a Télam fuentes judiciales.

Las pruebas ordenadas por decisión de la Cámara "han arrojado resultado negativo, por lo que no restando medidas de prueba por realizar, corresponde sobreseer al nombrado", consignó.

El juez consideró que si bien De la Rúa dispuso el estado de sitio que precedió a su renuncia, no quedó demostrado que haya tenido responsabilidad en los cinco casos de homicidio y 117 lesiones culposas que se le atribuyeron.

En la causa no pudo demostrarse "quien dio la orden de represión" y el hecho de que el ex presidente fuera "cabeza de la estructura" del Poder Ejecutivo "no implica que tuviera funciones operativas" ante los sucesos.

Bonadio consideró no probado que el ex presidente haya estado en reuniones de gabinete relativas al tema de la seguridad en ese período, como una que lo ubicaba junto a su ex secretario de Seguridad Interior, Enrique Mathov y el ex ministro de Interior Ramón Mestre.

A rigor de verdad hay que decir que en realidad De la Rua no estuvo en dos años ni en reuniones de gabinetes ni como presidente de la nación, pero esta inasistencia intelectual y operativa no lo exime de la culpa de la ignorancia de haber declarado estado de sito, provocando después los desmanes que se produjeron; como antes, la perdición de la nación.

A la justicia le hacen falta pruebas. De no creer.