Gracias a Dios
El fiscal de Morón Alejandro Varela describió ayer al sacerdote Julio César Grassi como un "perverso abusador", al avanzar en la acusación judicial contra el cura que está siendo enjuiciado por presunto abuso deshonesto y corrupción de menores a los que debía proteger.
Pese al feriado nacional por el Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas, el Tribunal Oral de Morón 1 escuchó ayer la segunda jornada del alegato del Ministerio Público en el que se repasan las pruebas aportadas durante el juicio oral, con vistas a pedir la sentencia.
Como el juicio se desarrolla a puertas cerradas, sólo las partes pudieron escuchar las explicaciones del fiscal Varela y su lectura de los hechos que, según entiende, habría cometido Grassi, tal como lo denunciaron "Gabriel", "Ezequiel" y "Luis", los ex pupilos de la Fundación Felices Los Niños que son querellantes contra el sacerdote.
El abogado Juan Pablo Gallego, uno de los querellantes, precisó que -en su alocución- el fiscal Varela consideró a Grassi un "perverso abusador" cuya "estrategia defensista es mentir, empiojar y ensuciar".
Un digno representante de los lugares más obscuros de la Iglesia Católica que en su propio seno, a través del derecho canónico, a sacerdotes que cometen este tipo de delitos, “los perdona” y los tranfiere de lugar.
Gracias a Dios, existe otro poder, que no es el que dice representar esta arcaica institución católica, para juzgar las aberraciones que comete en nombre de lo que dice defender.