Reflexión
El gobernador de la Provincia, Juan Schiaretti, se refirió ayer por la tarde a la importancia del legado de Raúl Alfonsín tras asistir al sepelio del ex presidente en Buenos Aires.
En ese sentido Schiaretti manifestó la necesidad de que la unidad nacional pregonada por Alfonsín a lo largo de su vida prevalezca "sobre todo en momentos críticos para la economía del mundo en los que los argentinos necesitamos estar unidos".
Asimismo, el gobernador resaltó la constante labor del ex presidente para la concertación nacional, que se expresó en resultados como "la vuelta a la convivencia entre los partidos políticos, porque a partir de su asunción se dio una convivencia civilizada entre las distintas fuerzas".
Destacó además la puesta en valor de la democracia como sistema de vida. "Alfonsín practicó y promovió el dialogo y la tolerancia, buscando siempre el consenso y esto permitió que a partir de su presidencia se iniciara el ciclo más largo de vida democrática en nuestro pueblo", reflexionó.
Por otra parte el mandatario provincial recordó la importancia de la labor del fallecido ex presidente para la integración con los países hermanos. "Fue él quien puso fin al conflicto absurdo que manteníamos con nuestro hermanos chilenos a partir del Beagle, abriendo paso al proceso de integración con Chile y también inició la integración con la hermana República Federativa del Brasil que luego devino en el Mercosur", dijo.
Por último Schiaretti se refirió a la puesta en vigencia de los derechos humanos y la condena a los delitos de lesa humanidad y al terrorismo de Estado. "El Dr. Alfonsín tuvo el coraje de juzgar a la Junta Militar que sumió al país en la noche más negra y lo hizo en un momento histórico particular", aseguró.
"Por todo esto me pareció importante estar presente en la ceremonia de su sepelio, no sólo desde el punto de vista personal sino como gobernador de todos los cordobeses", concluyó.