Que no le metan el perro
Los legisladores que conforman la Comisión de Asuntos Institucionales solicitarán la gestión conjunta con la Comisión de Solidaridad del proyecto de ley, a través del cual se autoriza a personas no videntes y disminuidas visuales a circular en espacios y transporte público acompañadas de un perro guía, con el fin de emitir un despacho común y lograr en el menor tiempo posible su aprobación en la legislatura de Córdoba.
Ayer se llevó a cabo la reunión de la Comisión de Asuntos Institucionales en la que estuvo presente Noelia Torres, joven no vidente que hace unos meses un chofer de la empresa Tamse le había impedido el ascenso al ómnibus a su perro guía, pese a la normativa existente que permite esta posibilidad, y su perra Capri para explicar la importancia del animal para su movilidad, cómo fue su entrenamiento, cómo trabaja, y demás cuestiones que los presentes quisieron consultar para tener en cuenta aspectos importantes que el proyecto en análisis no puede dejar de incluir.
Noelia mantuvo firme las dos solicitudes que previamente le había realizado al legislador oficialista Juan Brügge en una reunión que mantuvieron tiempo atrás. Esto es, que se retire del proyecto de ley la exigencia que los perros guía usen bozal porque “si uno como usuario controla el olfateo en el perro, no es necesario que use el bozal porque son perros que no olfatean, no muerden ni ladran”, contó la joven basándose en el entrenamiento que Capri recibió.
Explicó también que “las indicaciones de la escuela es que le controle el hocico y que la lleve siempre detrás de mi”. Como estos animales no están acostumbrados, es todo un sufrimiento para ellos la utilización del bozal e impiden que se desempeñen correctamente en su difícil tarea de ser los ojos de sus amos.
El otro pedido de Noelia tiene que ver con la posibilidad de desgravarle el 21% de los impuestos de la comida de Capri, a lo que agregó que “no quiero que me lo regalen, pero sí que me descuenten el impuesto porque (Capri) es una herramienta de trabajo”. La respuesta que le mereció, de parte de Brügge, fue positiva a nivel provincial, que es donde recae el poder del camarista.
Noelia se entrenó y adquirió el perro en la escuela Leader Dogs ubicada en Rochester Hills en Michigan, Estados Unidos (EE.UU), teniendo solamente que costear los gastos de su viaje y el de la intérprete porque todos los programas que ofrecen allí, son sin cargo, incluyendo la residencia en la Academia durante los 26 días que dura el curso.
Esta escuela, que es la única en Latinoamérica, fue fundada en 1939 por integrantes del Club de Leones estadounidense. Este organismo es quién aporta los recursos necesarios, junto a donaciones de voluntarios, para que la capacitación sea gratuita, tanto como la atención a los perros y la posterior entrega a la persona con impedimento visual.