Cazados

28/03/2009
Provinciales - Derechos Humanos
alternative
Fue atrapado en Cosquín un represor de la dictadura militar a minutos de haber contraído matrimonio

Un represor que estaba prófugo hace tres años de la Justicia Federal de Rosario fue detenido esta tarde en Cosquín, minutos después de que contrajera matrimonio, según informaron fuentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Se trata de Juan Andrésel BarbaCabrera, de 53 años, un ex miembro de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side) procesado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en Santa Fe, y sindicado además como uno de los integrantes de la “Operación México” con la que se intentó secuestrar en ese país a Mario Firmenich, dirigente de Montoneros.

Cabrera se casó este mediodía en el Registro Civil de Cosquín, distante 45 kilómetros al noroeste de Córdoba, y desde allí efectivos de la División de Operaciones Especiales de la PSA le hicieron “un seguimiento” hasta la casa de un funcionario municipal, su padrino de bodas, donde irrumpieron y lo arrestaron sin que ofreciera resistencia.

“El Barba” vivía en concubinato con su mujer y una hija y hasta hace poco se desempeñó en Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Cosquín, que patrulla la ciudad, pero no fue la única vez que se desempeñó en la función pública: entre 1991 y 2000 trabajó en la Defensoría del Pueblo de Rosario, hasta que accedió a un retiro voluntario.

Alicia Bernal, hija del desaparecido militante del Partido Comunista de Rosario, RubénTitoMessiez, es querellante en una de las causas en la que Cabrera está procesado y dijo que “el Barba” era “un especialista en los interrogatorios” y que se desempeñó mayormente en el centro clandestino Quinta de Funes.

Reconocido por otro represor. Bernal, integrante de la Unidad Antirrepresiva por los Derechos Humanos , dijo que la identificación de Cabrera sólo fue posible a partir de la testimonial de otro represor, EduardoTucuConstanzo, quien ante una fotografía publicada en Página 12 de Rosario asoció por primera vez el nombre de “Juan Andrés Cabrera” con el rostro de la imagen y el alias con el que se encubría.

Eso ocurrió el 18 de febrero de 2008: poco después, Bernal, querellante en la causa Messiez , fue a Cosquín junto a otros militantes de derechos humanos siguiendo una pista de Cabrera y lo ubicaron en una vivienda de calle María Eloísa de esa ciudad serrana, camino al cerro Pan de Azúcar.

No hay psicología que entienda como estos monstruos que ejecutaron el horror que vivió la Argentina en la última dictadura militar pueden disociarse a la perfección para seguir con vidas aparentemente normales, impunes y en algunas ocasiones camuflados ante la sociedad. No obstante esto, por la Justicia de este país están siendo Cazados.