Troglodita
El legislador Roberto Birri, del bloque del Frente Cívico y Social, manifestó mediante un proyecto de declaración, su “más profunda preocupación” ante las declaraciones del Papa Benedicto XVI, en las que ratificó su postura contraria al uso del preservativo en la lucha contra el VIH-SIDA, por considerarlas contraproducentes, ineficaces y, además, que agrava este flagelo.
El proyecto de Birri, apoyado por todo el frente juecista, considera que este tipo de declaraciones deben ser rechazadas con contundencia por los distintos estados y por el conjunto de la diligencia política y social que tiene responsabilidad en materia de salud pública, no sólo en la prevención y lucha contra el VIH-SIDA sino también de otras enfermedades de transmisión sexual, e incluso de embarazos no deseados que lamentablemente en muchos casos terminan en trájicas consecuencias, sin dejar de lado el respeto que merece cualquier idea religiosa sobre la sexualidad humana.
El legislador respalda su opinión con las emitidas en el mismo sentido por las voces más autorizadas en materia sanitaria y científica, los cuales basados en la realidad de los hechos y no en cuestiones subjetivas, ideológicas o religiosas, no sólo no dudan de la eficacia del uso del preservativo en esta lucha sino que aseguran que es, hasta el momento, una de las principales armas con las que cuenta la humanidad para hacerle frente a esta problemática.
En este sentido, transcribe en sus fundamentos, y a modo de ejemplo, las declaraciones del prestigioso especialista en esta materia, el Dr. Hugo Roland, director del Programa Provincial del Lucha contra el Sida. Este profesional manifestó que “hasta 1991 se registraban en Tailandia 140 mil nuevos contagios de VIH por año. Ese año se inició la campaña de uso del condón, y en 10 años los nuevos contagios se redujeron a 20 mil por año, siendo el acceso al preservativo la única variable introducida en ese país".
Además, este especialista destacó que “la eficacia del preservativo también quedó demostrada en un estudio publicado en agosto de 1994 por la New England Journal of Medicine, donde se determinó que en 15 mil relaciones sexuales mantenidas con uso constante del condón, por parejas en las que una de las personas tenía VIH y la otra no, no se produjo ningún contagio. En la Argentina, la Liga de Acción del Consumidor (Adelco) chequeó en julio de 1994, la calidad de 21 marcas de preservativos adquiridos en el comercio y demostró que ninguno tuvo pérdidas”.
Por lo tanto, queda demostrado en la praxis que el preservativo es un medio idóneo para la prevención de esta y otras muchas enfermedades de transmisión sexual, pese a no ser el único. Sin embargo, en la diversidad de opiniones de la sociedad, pueden estar aquellos que estén o no de acuerdo con su utilización.
Pero de lo que sí estamos seguros es que ninguna persona responsable, ni mucho menos quienes tienen una incidencia sumamente gravitante en la opinión pública, debe poner en tela de juicio su utilidad, menos aún repudiarla. Al contrario, desde todos los ámbitos se debería defender enfáticamente esta herramienta de prevención para concientizar a toda la comunidad y así erradicar de una vez por todas, el Sida y demás enfermedades de transmisión sexual.