Vamos por más
Ayer se llevó a cabo la apertura al público y señalización del ex Centro Clandestino de Detención, conocido como D2, en el marco del 33º aniversario del Golpe de Estado de 1976. También se le rindió homenaje a Horacio Siliani que estuvo detenido y fue asesinado en ese mismo lugar.
Desde 1978 hasta 1983, la casona ubicada en la esquina de Mariano Moreno y Caseros de nuestra ciudad, fue sede del Departamento de Informaciones de la Policía de la Provincia. Este lugar fue utilizado como Centro Clandestido de Detención y torturas de militantes políticos y sociales.
Posteriormente, durante el año 2008, se realizaron excavaciones que permitieron sacar a luz el sótano, uno de los lugares de reclusión de los presos políticos oculto por más de veinte años. Este sitio, que escondió los tormentos que padecieron los detenidos, paradójicamente ayer fue abierto al público y señalado como un sitio de memoria, a cargo de la Comisión y el Archivo Provincial de la Memoria.
Por su parte, el Archivo Provincial de la Memoria (APM) abrió sus puertas en marzo de 2007, tomando posesión de los edificios sede de la D2. Ayer, y luego de dos años de investigación y recopilación de testimonios, el APM inauguró su museo de sitio. De este modo, pretende recuperar, a través del espacio, las memorias en torno a las experiencias límites vividas en este lugar, símbolo del accionar terrorista del Estado en nuestra provincia.
Para lograr su cometido, y más allá de las refacciones realizadas en el lugar, cada habitación cuenta con una porción de su estructura original. Además, el museo posee dos habitaciones con algunas pertenencias de los desaparecidos que estuvieron detenidos allí, gracias a la colaboración de los familiares que cedieron esos objetos tan preciados por ellos, pues simbolizan a sus víctimas, para compartir con la sociedad entera.
En el mismo acto, se rindió homenaje a Horacio Siliani que estuvo detenido y desaparecido en este lugar. Dos de sus compañeros, no sólo de calvario, sino también de lucha, militancia e ideología, le dedicaron palabras de reconocimiento y relataron anécdotas y vivencias compartidas. Posteriormente se descubrió una inscripción en su conmemoración.