Memoria Viva

25/03/2009
Provinciales - A 33 años del Golpe Militar
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Se abrió al público el ex centro de exterminio “La Perla” como espacio de memoria y derechos humanos

En el día de ayer, y en el marco del 33 aniversario del golpe de Estado de 1976, se llevó a cabo la apertura formal al público del ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio “La Perla” como espacio para la memoria y la promoción de los Derechos Humanos. Estuvieron presentes los organismos de Derechos Humanos, autoridades nacionales, provinciales y municipales. 

Las almas de los más de dos mil jóvenes que pasaron por aquí y dejaron sus vidas de la manera más cruel, torturados, humillados y martirizados hasta la deshumanización, también se sintieron en el ambiente, junto al nerviosismo y la emoción de madres, abuelas, hijos, familiares, amigos y sobrevivientes. 

Y no es para menos, pues el sentimiento que generan esas paredes es contradictorio: por un lado, satisfacción, alegría, conciencia de que los más de 30 años de lucha no han sido en vano. Y por otro lado, en esos mismos muros y hace más de 30 años, se aniquilaba a una generación, que pese a los colores políticos que representaban, el sueño común era el de una Argentina para todos y todas, igualitaria, solidaria y justa.  

Inició el acto el discurso de Emiliano Fressia, miembro de la Comisión Provincial de la Memoria y de H.I.J.O.S. “Es hermoso. Hace 33 años entraban los Unimog del ejército, los falcon, los torinos, los peugeot trayendo compañeros secuestrados. Hoy nosotros estamos acá con la vida, la memoria y la verdad”, comenzó diciendo sin poder disimular la emoción, los nervios y la alegría que buscaban apoderarse de él. 

Fressia, explicó que con este espacio para la memoria se busca apuntar al diálogo, al debate, para que todos conozcan el modelo económico que desindustrializó al país, la estructuración de la represión y demás atrocidades cometidas por estos genocidas, que sumado a “más democracia y más derechos humanos” y aumentando la participación de los jóvenes en la militancia política, se puede llegar a construir una mejor Argentina para todos. 

“Este era el sueño, el proyecto político de los hombres, mujeres, niños, jóvenes, adultos, que trajeron acá para exterminarlos. Luchar por un por un país más justo no sólo no es ningún pecado ni ningún crimen, sino es lo que  verdaderamente nos hace dignos; y por más genocidios y muertes que haya, la vida siempre supera a la muerte”, agregó Emiliano, con un dejo de angustia y esperanza. 

Prosiguió Raúl Sánchez, Secretario de Derechos Humanos de la Provincia, y quien también es uno de los sobrevivientes a la crueldad ejecutada en La Perla. “Hoy es un día de objetivos alcanzados, de quimeras realizadas” expresó. 

Sánchez destacó la política de Estado que existe en materia de derechos humanos, porque es obligación del Estado promover y proteger la memoria, y la creación de “La Perla” como espacio de memoria fue “fruto y producto de una decisión política correcta”. 

Como protagonista de las crueles escenas desarrolladas en La Perla hace treinta y tres años atrás,  de La Rivera y de la cárcel, Sánchez confesó nunca haberse imaginado este escenario totalmente opuesto a lo que se había vivido en este mismo sitio. “Porque era tanta la omnipotencia, la soberbia, el poder que denotaban los genocidas, que uno no tenía la mente fresca y abierta para imaginarse esto. Pero por suerte, la historia no la escribimos nosotros, la historia la escriben los pueblos”. 

También tuvo lugar la crítica, en la oratoria del secretario provincial de Derechos Humanos. Los destinatarios tácitos fueron los miembros de la agrupación Libres del Sur, en referencia a los carteles que pegaron por la ciudad en los que aparece Schiaretti abrazado con el ex gobernador José Manuel De la Sota, junto a una inscripción que dice “No olvidamos”. 

“Desde este lugar símbolo de la muerte, nosotros les decimos a esos facinerosos modernos que se agarran de las declaraciones de la tilinguería mediática de turno, de que estamos a favor de la vida, de la esperanza, del progreso y no a favor de la muerte”, sentenció Sánchez. 

Finalmente, dirigió sus últimas palabras a los más jóvenes, y a modo de consejo. Esta vez su tono de voz denotaba el sufrimiento que padeció y la añoranza de esa época de compromiso y militancia. Manifestaba también, la angustia por sus compañeros asesinados en el mismo lugar donde estaba dando su discurso. 

Tras una breve pausa, Sánchez les dijo: “Sepan que aquí pasaron los últimos días los mejores cordobeses y cordobesas de la década del ’70. Cuiden este lugar, amen este lugar, protejan este lugar; llénenlo de cariño, háganlo un lugar de discusión, de combate, de reivindicación de las luchas populares, porque por eso lucharon y murieron nuestros compañeros”.  

Posteriormente, Emilia D’Ambra de Familiares leyó el documento elaborado para la ocasión que establece los objetivos que se plantea la Comisión Provincial de la Memoria.  

Éstos, se relacionan directamente con los 33 años de lucha de los organismos de derechos humanos y se centran en la reivindicación y recuperación de los ideales de una generación masacrada para transformar un país que busca reafirmar su rumbo, y en convertir “La Perla” en espacio de reflexión, de ampliación de la democracia, de apoyo a la recuperación de la identidad de los niños, hoy jóvenes, apropiados.  

A continuación se descubrió un mural que deja asentado la nueva función de “La Perla” y con esto, el acto llegó a su fin.  

Pese a ser uno más de los objetivos cumplidos, la tristeza afloró en las abuelas, madres, hijos, familiares y amigos al realizar el primer recorrido por el lugar. El sentimiento era inevitable: estaban transitando por el mismo sitio donde hace mas de tres décadas se oían los gritos de dolor de sus hijos, padres, familiares y amigos, dolor causado no por los golpes, la picana, el submarino, sino por la frustración de recibir vejaciones por haber intentado alcanzar la consumación de la utopía de un país mejor.