Soplen la vela

13/03/2009
Provinciales - Conflicto del Campo
alternative
Ayer se cumplió un año del conflicto entre el campo y el gobierno. En el acto que se desarrolló en Forja, las cuatro entidades rurales dedicaron duras críticas al gobierno nacional y beneplácitos a los trabajadores de este sector.
Ayer se llevó a cabo en el Complejo Ferial Forja un acto en conmemoración del primer aniversario de la creación de la mesa de enlace conformada por las cuatro entidades representativas del sector agrario de la nación, a raíz del conflicto entre el campo y el gobierno nacional causado por la resolución ciento veinticinco, que establecía retenciones móviles para los commoditis. 

Los ruralistas volvieron a las rutas nacionales y contaron con el apoyo de legisladores provinciales, concejales y diputados nacionales de diferentes frentes políticos que estuvieron presentes en el encuentro, ratificando su posición de apoyo.

Vale aclarar que cuando se mencionó la nota de agradecimiento por la invitación al evento por parte del gobernador Juan Schiaretti, el público en general le dedicó silbidos en exceso que denotaron el reproche a su ambivalente postura.

Las propuestas que los ruralistas dejaron sentadas en este acto van desde diseñar políticas que promuevan la radicación de los ciudadanos en el ámbito rural y en los pueblos del interior, pasando por la contribución al establecimiento de un sistema tributario más justo, establecer una misma política cambiaria para todas las actividades, jerarquizar el impuesto a las ganancias, diseñar una política de incentivos para los productores de ganadería, granos, lechería, entre otros; hasta terminar con las prácticas de clientelistas, eliminar los subsidios distorsivos, y contar con una nueva Ley de Emergencia Agropecuaria, dotada de un fondo específico propio.

Todo comenzó el doce de marzo de 2008 con la resolución ciento veinticinco. En dicha fecha, desde el campo expresaron sus exigencias y reivindicaciones, enmarcadas en su condición de republicanas, no sectoriales.

Y a partir de allí, se desató una pugna con el gobierno que detuvo al país. Por momentos, la única preocupación de los ciudadanos fue definir en qué lado encuadrarse, a quién respaldar. Un reclamo q comenzó siendo sectorial se fue convirtiendo en un reclamo político de oposición frente a un gobierno nacional q siempre defendió el modelo económico.

En el discurso de presentación del acto de ayer, las cuatro entidades aclararon que no se trataba de competir por el poder, ni de convertirse en un partido político. Sin embargo, le aconsejaron a la sociedad que encaucen hacia los partidos políticos la demanda de institucionalidad plena y de mayor justicia social, “petición de la que el campo supo hacerse eco”.

Aseguraron comprometerse y exigir a los ciudadanos que sean respetados los principios que emanan de la Constitución Nacional, las instituciones de la República y los mecanismos democráticos en todos sus niveles. Además sostuvieron la necesidad de un auténtico federalismo, que respeta la autonomía en las decisiones de cada provincia y una justa y equitativa coparticipación federal.

Declaraciones

Seguidamente al discurso de presentación, a cargo del conductor del acto, comenzaron las declaraciones personales.

La primera de ellas la realizó el titular de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, quién dedicó fuertes palabras a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ya que entre otras cosas, indirectamente previno a todos los presentes acerca de su dirección de voto en las próximas elecciones legislativas.

“Estas elecciones, humildemente les pido, que recuerden que no son la pista de pruebas para las elecciones presidenciales de 2011, estas elecciones son fundamentales para la vida de la patria, para el 2011 falta un siglo, aboquémonos a lo que queda por delante”.

Previo a estas palabras, Biolcati recalcó la situación del sector en la actualidad: “este país un año después continúa con los mismos instrumentos, con los mismos medios de asfixia que se aplican al sector agropecuario que sufre con esta variación de los precios, que sufre esta crisis internacional, que sufre esta sequía sin precedentes en décadas”.

Y agregó que “hemos cometido un pecado que este gobierno no perdona, hemos expresado clara y libremente cuál es nuestro pensamiento y hemos resistido para sostenerlo en los hechos”, frase que fue ovacionada por los presentes.

También le aconsejó a la presidenta que recorriera el país por tierra y no en helicóptero, que apreciara la tierra agrietada, las vacas muriéndose de sed. “Sería buenísimo que pudiera verlo, que pudiera comprender que esos hombres desesperados mirando perder sus cosechas, no son los ricos insaciables q ella pinta en sus discursos”.

Luego de una atribución furtiva de esquizofrenia a la presidenta, aclaró que “no estamos pidiendo, como dicen las autoridades, favoritismos, no estamos mendigando absolutamente nada, no necesitamos que nos den nada que no sea nuestro, nosotros necesitamos que nos reintegren, por lo menos en parte, lo que nos quitan para poder seguir trabajando. No estamos pidiendo más que la libertad de crecer en la producción, para nosotros, para el país y para el mundo”.

Posteriormente llegó el turno de la oratoria del presidente de Coninagro, Carlos Garetto, a través de la cual alegó su postura de construcción de un Estado fuerte, activo, y desechar ese estado que busca intervenir y alterar las reglas de juego del mercado. Como considera que dicha reconstrucción se logra desde la política, apeló a la participación unívoca de todas las fuerzas, independientemente de la ideología de las mismas.

Consecuentemente, se oyeron las palabras de Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina. Lo primero a lo que se refirió, fue a la aclaración de las diferencias entre los miembros de las distintas entidades, pues sus historias son distintas, con diversidad de situaciones. Sin embargo, hace un año atrás, “no nos unió el amor, nos unió el espanto”.

Y afirmó haber aprendido a convivir desde el pluralismo y respetando las diferencias: “Supimos ponernos de acuerdo para enfrentar un instrumento de esquilmación, de despojo, de confiscacación, pero también supimos ponernos de acuerdo para poder caminar juntos”.

Por su parte, reclamó la previsión de un rumbo y políticas públicas que tengan que ver con desarrollar y no con obstruir políticas públicas virtuosas y no distorsivas. “Que haya más gente pensando en cómo crecemos en cantidad de producción y en cantidad de productores y no verdaderos verdugos que están pensando a ver cómo joroban a los del campo porque parte del instrumento que hay que usar para ponernos de rodillas”.

Y le exigió al Congreso de la Nación que “se pueda parir de una buena vez una ley que nos de la autonomía para que la emergencia agropecuario no dependa de los funcionarios de turno sino que tenga sus propios recursos”.

Y por último, habló Mario Llambías, titular de la Confederación Rural Argentina, que afirmó cuestiones por todos sabidas, como el caso de que el campo tiene un poder económico muy importante y una importancia territorial muy grande. Y reveló que lo que “el campo quiere hacer es tratar de consensuar y proponer puntos básicos para que el país del futuro lo integre”.

Agregó que la Argentina “tiene la ventaja de producir alimentos, porque no nos dejan, porque permanentemente hay trabas. Por que no dejan al país crecer y desarrollarse”. Lo que él cree que sucede es que “hay miedo que un país crezca porque un país q crece va a sacar a todos los mediocres”.

Y así llegó a su fin el acto en el que se conmemoró el primer aniversario de este conflicto que actualmente está enredado en marañas políticas, no sólo de sus protagonistas, los representantes de las entidades rurales, sino también de los dirigentes políticos de todos los ámbitos que para conseguir un aliado más que les facilite el triunfo en las elecciones, respaldan o desestiman los diferentes sectores en puja de acuerdo a lo conveniente.