Sin gracia

25/10/2007
Provinciales - Controversia alrededor de los payasos
alternative
Luis Arias tomó como chanza una declarativa y Ricardo Fonseca recordó una contratación onerosa
Minutos antes de que feneciera la sesión ordinaria, la aprobación de un proyecto de Liliana Olivero de Izquierda Socialista, por el que la Unicameral adhería (tal cual adelantara Cónclave político) a la conmemoración del Día del Payaso, el próximo 5 de noviembre en consonancia con la celebración internacional, derivó sorpresivamente en un efímero contratiempo en que el generador del episodio terminó “tragando sapos”.

Todo comenzó cuando al momento del tratamiento y aprobación en bloque de todos los proyectos de declaración, el legislador Delasotista Luis Arias, solicitó la palabra para señalar irónicamente que “en este 5 de noviembre rindamos homenaje a muchos payasos que conocemos nosotros…”, en calara alusión al intendente Luis Juez.

Paso seguido, el radical Miguel Nicolás, le sugirió al quien es Presidente de la Comisión de Legislación General y autor de la chanza “dé nombre de los payasos”.

La inventora del proyecto, Liliana Olivero, sintió como que le pateaban el hígado al percibir cómo le violaban el espíritu de la declaración y reivindicó el trabajo digno de esos hombres de la cultura que hacen reír no sólo a los niños, como son los payasos.

Posteriormente, Ricardo Fonseca, “ni lerdo ni perezoso” solicitó la palabra en el recinto para recordarle a Luis Arias, que el actual Gobierno Provincial a comienzo de año abonó a la productora del payaso Piñón Fijo 360 mil pesos por seis presentaciones realizadas por el artista allá por enero, en ciudades turísticas del interior cordobés, para promocionar una campaña de prevención de incendios forestales.

En aquella oportunidad, el secretario de Información Pública, Marcelo Falo, señaló al justificar el gasto, (en realidad fué de 180 mil pesos) que “Piñón Fijo, con su capacidad de llegada a los más chicos, se convierte en un medio importantísimo para la difusión de un mensaje decisivo para el programa de concientización y prevención puesto en marcha”.

La contratación de Piñón Fijo se concretó como “publicidad oficial”, y la denominación artística del payaso se colocó, en el contrato, como si fuera el nombre de un “medio” de comunicación a través de cual se difunde la “publicidad”. La polémica se transformó luego en un pedido de informes -sin respuesta aún- realizado por el mismo Fonseca.

Inmediatamente del contrapunto político, era indisimulable la cara de enojo del joven legislador oficialista Juan Manuel Cid, luego de presenciar el efecto “boomerang” de la chanza de su par Luis Arias, y entre dientes se le escuchó decir: “Ponemos la cara para que nos peguen. Que boludos que somos”.