Excusas
Un chico de 14 años murió ayer a la madrugada en una vivienda de barrio San Ignacio, luego de recibir impactos de balas de goma por parte de policías que habían acudido al lugar convocados por su familia, debido a que el adolescente estaba subido al techo supuestamente fuera de control por el efecto de drogas.
Por el hecho, el cabo Carlos Darío Agüello fue detenido.
El deceso de Maximiliano Alexis Allende por un paro cardiorrespiratorio fue confirmado por una médica del Hospital Misericordia alrededor de las 4 de la mañana, según informó la Policía, pero todavía no se aclaró la causa de la muerte.
La versión de la fuerza de seguridad es que el chico, bajo el efecto de estupefacientes, había amenazado a sus padres con un tenedor y un hierro y se había subido a los techos de la vivienda, ubicada en Santa Rosa al 5.336, por lo que la familia había llamado a la Policía, y que cuando se efectuaron disparos para que bajara del lugar fue alcanzado por uno de los proyectiles y luego cayó.
Por su parte, familiares de Alexis dijeron a los medios que el chico, tras un primer disparo de balas de goma, había comenzado a bajarse del techo, pero que entonces recibió a poca distancia un nuevo impacto.
En tanto que el comisario inspector Ángel Domínguez declaró a medios radiales que "el menor amagaba atacar a los policías con el hierro, efectúan disparos para que deje de hacerlo y cae con algunos perdigones en el abdomen".
El jefe policial dijo que todavía no se sabe si el adolescente falleció por los balazos recibidos o por la caída y que durante el hecho estaba también presente una hermana del chico fallecido.
"Dado la negativa del adolescente de descender del techo y desistir de su actitud descontrolada, se efectuó un disparo al aire, con un cartucho con postas de goma; algunas de las cuales le impactaron en la región abdominal", dice textualmente el parte policial.
La causa es investigada por el fiscal Pablo Molina, quien se hizo presente en el lugar y pidió aguardar los resultados de la autopsia.
Haya amenazado o no a la policía, drogado o lúcido, las fuerzas de seguridad están para garantizar la vida, de quienes son víctimas y también de quienes son victimarios, cualquier otro argumento es una vil excusa por justificar un crimen.