Grandes amigas
En la tarde de ayer el legislador de Unión por Córdoba, Juan Brügge, recibió a Noelia Torres, trabajadora social no vidente que, días atrás fue beneficiada con una perra guía, Capri, entrenada en el Leader Dogs for the Blind de los Estados Unidos, la única institución que entrena ese tipo de animales para América del Sur.
Es por eso que Noelia le manifestó a Brügge la necesidad de contar con instructores especializados, no sólo en la provincia de Córdoba, sino también en el resto del país, de modo de que otras personas que padecen ceguera o disminución puedan circular acompañadas de perros lazarillos.
El instructor no solamente se encarga de entrenar a la mascota, sino que luego debe hacer un seguimiento de su desempeño. Al no contar con el profesional, Noelia señaló que se torna dificultosa la tarea del seguimiento mediante correo electrónico.
Al respecto, Brügge dejó abierta la posibilidad, a través del gobierno y ONGs, de enviar personal para que reciban capacitación adecuada en los Estados Unidos, “y después volver acá y hacer escuela propia”.
Por otro lado, advirtió que Capri deberá circular con un bozal para que “no se transforme en un peligro para la otra persona”.
“Ponerle un bozal a la perra significa ahorcarme las manos”, respondió Noelia, alegando que recibió entrenamiento sin bozal, y “no está acostumbrada”. “Hasta ahora no lo he necesitado para nada”, agregó.
Otra demanda que le hizo llegar al edil, fue la necesidad de contar con un médico veterinario de cabecera, y que exista un convenio con los proveedores de alimento balanceado. “No pido que al alimento me lo regalen, pero si que se haga un descuento por la utilización de alimentos”, expuso Noelia.
Por el momento, habrá esperar el tratamiento que reciba el proyecto de ley impulsado por Brügge, que tomó estado parlamentario hace unas semanas, a través del cual se autoriza a personas no videntes y disminuidas visuales a circular en espacios y transporte público acompañadas de un perro guía.
Éste último punto, hay que recordar el lamentable hecho que tuvo que atravesar Noelia, cuando la semana pasada un chofer de la línea R6 de la Tamse, le denegó el ascenso a la unidad junto a su perra, violando una ordenanza que rige desde e 2006.