Un Animal Ciego

04/03/2009
Provinciales - Sociedad
alternative
Es un chofer que impidió a una ciega subir con su perra al colectivo. Sin embargo, hay una normativa que permite esta posibilidad.

Un chofer de colectivos le impidió a Noelia Torres, una joven de 29 años ciega, y a su perra lazarillo, subir a la unidad, pese a que hay una normativa que permite esta posibilidad.

Noelia quiso ascender a un ómnibus de la empresa municipal Tamse, pero el chofer se lo impidió, según denunció públicamente la joven, quien dijo sentirse discriminada.

"Un chofer del colectivo de la línea R6 me discutía diciéndome que yo podía subir al colectivo, pero al perro no, y se armó una discusión", señaló la chica.

"Le quise mostrar mi cédula y no lo quiso ver, me subí y no quería arrancar", añadió Noelia, en declaraciones a Canal Doce.

En los colectivos no se permite subir animales, pero éste es un caso especial y la propia joven había dado aviso a la empresa sobre su situación.

Noelia tiene desde hace poco tiempo a su perra Capri, de la raza labradora. El animal fue traído desde Michigan (Estados Unidos) y recibió un entrenamiento en el Leader Dogs for the Blind, la única institución que entrena perros lazarillos para América del Sur.

Capri es el primer perro guía de Córdoba entrenado en esta institución. Para ella Capri es parte de su vida. "Ella es mis ojos", dijo.

Es en estos casos cuando suceden, que demuestran que la incapacidad no es quien tiene alguna deficiencia corporal o mental, sino que por el contrario son de propiedad única de los individuos que conformamos el cuerpo social, que no somos capaces de ver que lo esencial es invisible a los ojos.