Proctólogo

27/02/2009
Nacionales - Economía
alternative
El vocero de la entidad David Hawley anunció que el FMI llegará al país a “revisar la economía”. El Gobierno nacional se negó en los últimos años.

El FMI realizará "en los próximos meses" la revisión anual de la economía argentina a la que su Gobierno se ha negado durante los últimos años, informó hoy David Hawley, un portavoz de la entidad.

"Anticipamos que llevaremos a cabo las próximas consultas del Artículo IV de forma normal en los próximos meses", dijo Hawley, sobre el texto que establece el mecanismo por el cual el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisa la economía de los países miembros cada año.

Pese a formar parte de las normas del FMI, el Gobierno de Buenos Aires no ha accedido a que la entidad elabore y publique ese análisis desde 2006.

En su lugar, su política ha sido desvincularse de la entidad, a la que achaca gran parte de la culpa de la crisis que azotó al país en el 2001, pero las cosas parecen estar cambiando. "Estamos interesados en profundizar nuestra relación con Argentina", señaló Hawley.

Para elaborar su revisión en el marco del Artículo IV, una delegación del Fondo viaja al país en cuestión, donde se entrevista con las autoridades y prepara un informe en el que analiza la situación de su economía, incluída la salud de su sistema bancario, su posición fiscal, su política monetaria y su tasa de cambio.

También estudia la inflación, un tema muy controvertido en Argentina, donde los analistas privados acusan al Gobierno de manipular las cifras oficiales.

A continuación, la gerencia del Fondo presenta el informe a su Consejo Ejecutivo, que representa a los 185 países miembros.

Las conclusiones de esa sesión se hacen públicas y si el Gobierno así lo autoriza también el informe original de la gerencia.

Teniendo en cuenta las últimas actuaciones de este organismo internacional en nuestro país y sin haber efectuado ningún cambio desde el crack argentino de 2001 y la crisis financiera internacional, posiblemente sigan teniendo la misma política pero de revisión anal, rompiendo todo lo que encuentran a su paso.