Vino, habló, prescindió y partió

19/10/2007
Nacionales - Elecciones Presidenciales 2007
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Cristina Fernández de Kirchner sonrió ayer para Giacomino. Hará lo mismo en 6 días con Schiaretti

La candidata presidencial por el Frente para la Victoria, Cristina Fernández de Kirchner, realizó ayer un perecedero discurso en las instalaciones de la Vieja Usina en el marco de las elecciones nacionales del próximo 28 de octubre, en donde sugirió a los cordobeses que reconstruyan la confianza en sus instituciones a través del diálogo, milagro comunicacional que su marido, Néstor, no emplea de manera asidua.

El acto concurrido por una buena cantidad de público, fue organizado por el efímero Frente Córdoba Nueva, que lleva a la dirigente popular Cecilia Merchán como primera candidata a Diputada Nacional y cuenta con el aval también pasajero de los Radicales K, como los intendentes Benigno Rins y Marcelino Gatica, entre otros. 

A pesar de algunas especulaciones, el intendente electo de la ciudad de Córdoba por el Frente Cívico y Social, Daniel Giacomino, concurrió al acto pese a que no contaba con el aval de su “jefe” espiritual”, Luis Juez, enojado con el gobierno nacional por no haberlo respaldado políticamente cuando se lanzó a la aventura de denunciar fraude en las pasadas elecciones provinciales.

Luego de respaldar abiertamente la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner, el ex titular de Hemoderivados de la UNC, dijo que “el gobernador De la Sota le robó la elección a Luis Juez”. Por tal motivo, de haberse sentido despojado de una supuestamente decisión popular, el mismo Giacomino había jurado que no asumiría a su cargo inmerso en un manto de duda; por lo visto rehusó hacerlo. 

Cristina habló y no prometió

La candidata presidencial por el Frente para la Victoria, en su discurso que duró casi media hora, convocó solidariamente a los cordobeses que hoy se enteraron de manera casi confirmada legalmente quien será su próximo gobernador, a “sumarse a la concertación Plural y a profundizar el cambio”.

Refiriéndose a la conflictiva realidad política de Córdoba, afirmó la candidata que “es necesario de que los propios cordobeses reconstruyan en sí mismos la confianza y que sepan que la división, la pelea y el agravio no pueden seguir durante mucho tiempo”.

El mismo principio de autonomía de criterio que pregona ahora la candidata presidencial para con los cordobeses, no la practicó al momento de armar y formalizar la lista de Diputados Nacionales por Córdoba del Frente para la Victoria, donde lleva como cabeza visible a Roberto Urquía, empresario sojero que semanas atrás reconoció ante una emisora radial de nuestra ciudad, que su postulación “fue sugerida y acordada en Buenos Aires”.

Al referirse sobre las bondades económicas de la gestión de su marido y que procura continuar, expresó que “parecen sólo números, pero esos números se convierten en hombres y mujeres de carne y hueso, en tres millones de personas que consiguieron trabajo, en productores que tienen rentabilidad, en fábricas y talleres que vuelven a abrirse”.