Ser quien fuí
El Tribunal Oral Federal 6, presidido por José Martínez Sobrino y con María del Carmen Roqueta y Julio Panelo como vocales, serán los encargados de juzgar en los Tribunales de Comodoro Py al represor acusado de la sustracción de un hijo de detenidos-desaparecidos durante la dictadura militar.
Los cargos que se le imputan a Rei son los de retención y ocultación de un menor de 10 años, supresión de la identidad y falsificación de documento público, considerados delitos de lesa humanidad y cuya pena máxima puede alcanzar los 25 años.
Rei está acusado de la apropiación del hijo de Liliana Clelia Fontana Deharbe y Pedro Fabián Sandoval, nacido durante el cautiverio de su madre, y a quien el represor anotó como propio bajo el nombre de Alejandro Adrián Rei en abril de 1978.
Así lo determinó la justicia de instrucción en la causa que tiene como querellante a Abuelas de Plaza de Mayo, que logró que ante la negativa de Alejandro de someterse a la extracción de sangre, se realizara un allanamiento en su domicilio para analizar sus pertenencias y obtener información genética.
En 2006 la justicia admitió por primera vez como válido para establecer la identidad el análisis de un cepillo de dientes, que confirmó que Alejandro era hijo del matrimonio Fontana-Sandoval.
"Es un caso importante porque por un lado se muestra que con este procedimiento se puede restituir la identidad de quien fue apropiado y llegar a un juicio oral donde se establezca una condena", expuso Alan Iud, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo.
Liliana Fontana tenía 20 años y estaba embarazada de dos meses y medio cuando fue secuestrada junto a Pedro Sandoval el 1 de julio de 1977, en su domicilio de Caseros, por fuerzas de seguridad vestidas de civil.
Por testimonios de sobrevivientes pudo saberse que ambos estuvieron detenidos en el centro clandestino de detención Club Atlético, ubicado en Paseo Colón y Garay, hasta que Liliana fue trasladada para dar a luz un varón.
Según Iud, los testimonios aportados en la causa inducen a que el parto de Fontana se produjo entre fines de diciembre de 1977 y principios de enero de 1978, en una maternidad clandestina que aún no pudo establecerse.
Lo que sí quedó demostrado es que Rei falsificó la partida de nacimiento de Alejandro, en la que figura que nació en abril de 1978 en el Hospital Militar Central. "En los libros del hospital no consta, como tampoco figura como personal médico el profesional que firmó el acta, un cardiólogo fallecido que también se comprobó que firmó otras partidas de nacimiento de chicos que fueron apropiados", señaló Iud.
En cuanto a la esposa de Rei como partícipe necesaria del delito de apropiación, Iud explicó que el proceso judicial contra ella está suspendido por pericias médicas que determinaron la insania de la acusada.
Aunque para la justicia de instrucción quedó demostrada la identidad de Alejandro, resta que el TOF6 ordene la nulidad de la partida de nacimiento por obtenerse mediante inscripción falsa y a su vez ordene una nueva con la verdadera identidad del joven.
Por su lado, Alejandro "ya asumió su realidad", según dijo Iud a Télam reconociendo que el joven "tuvo momentos más conflictivos" y que "finalmente presentó un escrito en el que dijo no tener dudas que el resultado del allanamiento era correcto".
No ocurre lo mismo con el represor que en todas sus indagatorias negó sistemáticamente que el joven fuera hijo de desaparecidos. "Rei sigue negándolo, incluso sus abogados presentaron fotos de la mujer supuestamente embarazada donde se evidencia que no lo está y también fotos del bebé como recién nacido y donde es obvio que por su tamaño no lo es", refutó.
Durante el juicio se podrán tener más certezas sobre cómo fue la apropiación y poder conocer los nombres de los autores mediatos e inmediatos del secuestro y sustracción del niño, pero Iud está convencido que por su pasado "Rei conocía que era hijo de desaparecidos".
"Actuó en Campo de Mayo, en centros clandestinos que funcionaban dentro de la guarnición militar y hasta confesó en una declaración testimonial haber participado en secuestros de personas, como el del presidente del Banco de Hurlingham, de familiares y directivos.", argumentó.
Víctor Enrique Rei, de 68 años, fue Jefe de Inteligencia de la agrupación Formosa de Gendarmería Nacional después de participar en un curso de inteligencia y contra- inteligencia en la Escuela de las Américas, en Panamá, tras lo cual recibió una insignia como miembro honorario de inteligencia del Ejército de los Estados Unidos.
Participó del Operativo Independencia de Tucumán, al mando del represor Antonio Domingo Bussi; en 1978 fue segundo jefe del Escuadrón de Concepción del Uruguay y luego se desempeñó en la Dirección de Operación e Inteligencia de Gendarmería.
Estuvo detenido en la Unidad de Agrupación Buenos Aires de Gendarmería, custodiado por sus pares, y en 2007 Abuelas de Plaza de Mayo logró que se lo trasladara a Marcos Paz, después de acusarlo de obstaculizar la causa judicial bajo el argumento de que el cepillo de dientes analizado era el suyo.