Sigue la Parodia
"Me doy por enterado en cuanto a que el tribunal garantiza a los medios televisivos y de audio, la emisión de las imágenes y el sonido del debate, de conformidad a lo dispuesto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, mediante el uso de los elementos técnicos aportados por la División Servicios y Eventos Institucionales de la Policía Federal Argentina", reza el papel que los periodistas están obligados a firmar desde hoy para ingresar a la sala.
Los jueces Daniel Obligado, Guillermo Gordo y Ernesto Frías dispusieron que además de acreditarse a diario en la oficina del tribunal, los periodistas escritos deberán comprometerse por escrito a "no registrar ni auditiva ni visualmente, por ningún medio electrónico, las incidencias del debate".
En esa sala hoy ya no estuvo presente Olivera Róvere, acusado de 120 secuestros y cuatro homicidios cometidos en 1976, cuando era subjefe del Primer Cuerpo de Ejército y comandaba en persona los centros clandestinos de detención en la Capital Federal de El Vesubio, Automotores Orletti y El Olimpo.
Al iniciarse el desfile de testigos, en su mayoría sobrevivientes de esos y otros centros, el anciano represor de 82 años estuvo representado por su abogado, el ex juez Norberto Giletta.
Algunas de las normas establecidas en la planilla de notificación a los periodistas ya se aplicaban y son habituales en todo los tribunales orales, como la de quitar las baterías de los celulares, que permite tomar foto y trasmitirlas.
También es habitual que tanto público como prensa con acreditación permanente se registren en una planilla de ingreso llevada por la custodia policial del juicio.