Parlar
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó ante el Parlamento español que "hace falta construir otro capitalismo diferente al que vivimos hasta ahora" y se definió como "una militante política de toda la vida".Cristina indicó que "muchas veces, el discurso único propuesto por el capitalismo que ya no es, invadió el discurso y el corazón de los partidos democráticos y populares, eso nos pasó en la Argentina".
"Por eso debemos realizar el ejercicio intelectual de imaginar un mundo con organismos de crédito diferentes, con políticas diferentes y con representaciones diferentes y lograr lo que siempre aspira un político que es que la política vuelva a ser un instrumento que mejore la calidad de vida de nuestros representados", dijo ante los diputados españoles.
Cristina agregó que "no vengo aquí a hacer un discurso protocolar porque me siento como en mi casa ya que durante los últimos 18 años de mi vida estuve sentada en una banca, siendo oficialista siendo opositora, hasta llegar a ser presidenta de mi país".
"Quiero compartir entonces con ustedes dos temas que me parecen importantes: por un lado la relación bilateral entre nuestros países y por otro el tema de la necesidad de abordar juntos el nuevo mundo que tenemos por delante un mundo que ha cambiado" subrayó.
En ese marco la presidenta indicó que "cuando me tocó asumir por primera vez como diputada provincial por mi provincia (Santa Cruz) fue el 10 de diciembre de 1989 y hacía pocos meses había caído el Muro de Berlín. Parecía entonces como que una doctrina que algunos denominaron Consenso de Washington o neoliberalismo y que yo denomino capitalismo sin regulación, sin control e intervención estatal y basado en la especulación de pirámides financieras, fue lentamente tomando el discurso único y también invadiendo en muchos casos el corazón y el discurso de los partidos populares y democráticos; esto ocurrió en mi país", explicó.
Agregó que "por eso hoy la participación de España y Argentina en la primera cumbre del G-20 en Washington y en la próxima en Londres el 2 de abril, en las vísperas del Bicenetanario, nos coloca sin excepciones -seamos oficialistas u opositores- en la necesidad de repensar que estamos frente a un mundo que ha cambiado profundamente".
La presidenta abundó sobre ese concepto y sostuvo que "hay que dejar de lado las viejas categorías de pensamiento de derechas e izquierdas que no alcanzan para explicar las necesidades de un mundo globalizado que hoy se va a constituir en un mundo multipolar y advertir que existen diferencias".
Cristina recordó luego ante los legisladores españoles que "cuando vine por primera vez a España acompañando al ex presidente Néstor Kirchner en el año 2003, la Argentina atravesaba una profunda crisis y Kirchner había ganado las elecciones con más desocupados que votos".
"En esa oportunidad los empresarios españoles querían invertir en Argentina y los argentinos en España y todos reclamaban colectivamente y en una reunión que yo denominé de las cumbres borrascosas recuerdo las palabras de Kirchner que sostenía la necesidad de que Argentina necesitaba tener la posibilidad de volver a crecer", recordó.
Cristina dijo luego que "hoy a casi seis años de aquel viaje todo lo que parecía dramático y que se iba a derrumbar en la Argentina, hoy puedo decirles que el año pasado (2008) se produjo la distribución de dividendos entre las empresas que cotizan en bolsa -encabezadas por una de origen español- en la mayor cantidad de los últimos 18 años".
En ese orden Cristina dijo luego que "este aprendizaje que todos hemos hecho demuestra la solidez de nuestra relación que es de un vínculo inalterable y que en estos años demostramos no solo que había que crecer, sino que a pesar de haber tenido graves y severas dificultades profundizamos ese vínculo entre Argentina y España".
Al despedirse de los diputados la presidenta agradeció y dijo que "agradezco el inmenso honor que ma han dispensado los españoles; sus majestades al darme la condecoración de Isabel La Católica, al presidente del gobierno, a la oposición y a todos ustedes que han tenido la inmensa e infinita paciencia de escuchar a una mujer que no sólo vino a hablar como presidenta, sino que vino como una militante política de toda la vida".
"Viva España, viva la Argentina" finalizó diciendo Cristina ante los aplausos de los legisladores españoles reunidos en el Parlamento.