Deliverys en Fuga!!!

10/02/2009
Municipales - Córdoba
alternative
Sancionarán a los que se encuentren fuera de regla. La normativa comenzará a aplicarse en dos meses. Las multas llegan a $500
La Municipalidad de Córdoba comenzará en dos meses a aplicar sanciones a los repartidores de comida en motocicletas ("delivery") que no hayan regularizado su situación ante la comuna capitalina, que impone multas de hasta 500 pesos para los infractores.

Los conductores de las motocicletas deberán usar chaleco reflectante y el espacio reservado para el vehículo debe estar habilitado. Además, deberán estar inscriptos en Comercio e Industria con el rubro "Reparto a Domicilio" y en el Registro Único de Motovehículos de Habilitación de Negocios.

Los comerciantes deben obtener la habilitación comercial para explotar el rubro, para lo que es necesario presentar un formulario disponible en el octavo piso del Palacio Municipal o en la página web del municipio: www.cordoba.gov.ar

Para los transportes de sustancias alimenticias y afines, es requisito poseer certificado habilitante del espacio reservado para el vehículo, el que se deberá tramitar en Higiene y Desinfección ubicada en calle Oncativo 319.

Exigirán además un libro foliado por Habilitación de Negocios, que debe permanecer en el local comercial, con copias de la documentación del vehículo como tarjeta verde, licencia de conducir, seguro, ITV, certificado de habilitación del vehículo, datos del propietario y del conductor.

Una decena de inspectores municipales ya comenzaron a recorrer los comercios para informar las sobre exigencias para evitar sanciones y a emplazarlos para que cumplan con los requisitos legales.

Antes de que el caos llegue a consumarse, el municipio optó, acertadamente, por intervenir en un conflicto que perjudica a los repartidores, por sus empleadores, debido a su condición laboral, y arriesgan su propia vida, poniéndola en riesgo en el apuro por cumplir los horarios que demandan los consumidores. Para esta, nuestra locura no hay multa que la cure. Pero por algo hay que empezar.