Se quedó afuera
Cuando aún el Bloque de Unión por Córdoba no logra digerir la polémica en torno a la venta tácita de dos salas de ensayo en el Teatro del Libertador por parte del Gobierno Provincial a un grupo inversor (IRSA), acusado de monopólico en el negocio comercial, esta tarde sumó una diferencia interna que retumbó literalmente por todo el edificio de Deán Funes y Rivera Indarte.
Sumado a la polémica apertura ostentosa del Palacio Ferreyra, la bancada que comanda el legislador Dante Heredia, discutió a puertas cerradas el proyecto propulsado especialmente por Alejandra Vigo, esposa del futuro gobernador, Juan Schiaretti, con el objetivo de cambiarle el nombre a la citada mansión por el de “Eva Perón”.
Por la mañana, el joven parlamentario Juan Manuel Cid, anunció que supuestamente había voluntad política para sancionar el proyecto en la misma tarde en que ingresaba formalmente a la Unicameral. Los oficialistas en el “Día de la Lealtad” no lograron ponerse de acuerdo y según pudo conocerse la reunión fue tan acalorada que algunos integrantes del bloque quisieron llevar la discusión por vías de los puños. Los nombres de los púgiles no pudo conocerse, pero la diferencia de edad entre ambos era notable.
“No ha habido el consenso que esperaban algunos legisladores peronistas dentro del bloque de Unión por Córdoba para cambiar el nombre, yo creo que hoy era una ocasión perfecta”, dijo en una emisora radial Juan Manuel Cid quien hizo de vocero de la propuesta coyuntural y polémica. Según fuentes legislativas, fue el mismo Gobernador de la Provincia, José Manuel De la Sota, quien mediante un llamado de teléfono aborto la idea.
A horas de la proclamación de Juan Schiaretti como nuevo gobernador, los ánimos dentro del Justicialismo no son de los mejores, basta con saber que en la inauguración del Palacio Ferreyra en donde funcionará el Museo Superior de Bellas Artes de la Provincia, varios referentes y militantes del oficialismo faltaron a la cita.
Quienes, por otra parte, también faltaron a la inauguración y devolvieron las invitaciones de rigor, fueron los legisladores radicales, quienes siempre se opusieron a la realización de la costosa obra e incluso tiempo atrás fueron impedidos de entrar al “palacete” por orden del gobernador.
“Su actitud de impedir el ingreso de los representantes del pueblo de la provincia, haciendo uso de personal uniformado, testimonia su criterio anoréxico por el fortalecimiento institucional así como su escasa convicción por el pluralismo, pilares ellos fundamentales de un sistema republicano en contra del mero despotismo electivo”, chillaron los radicales mediante un comunicado.
En tanto, se espera que la actividad parlamentaria no mermará en los próximos días, debido al ingreso formal por estas horas de un proyecto de ley para expropiar las dos salas del Teatro del Libertador vendidas al grupo empresario Irsa (nuevo propietario del shopping Patio Olmos), en las que ensayan el ballet provincial y la orquesta y la banda sinfónica.