No entendieron lo que quise decir no?
El artista plástico y músico de Los Cocineros, Alfonso Barbieri al salir de su casa cerca del mediodía, con la sana intención de trasladarse hasta el Pabellón Argentina para exponer sus obras, las mismas que fueron destruidas a principio del mes de junio por fanáticos religiosos, encontró la puerta de su vivienda un tanto quemada.
Pucha casualidad! El hecho se produce horas antes de que los trabajos destrozados por fanáticos religiosos comandados por el cura sedevacantista español Julián Espina, fueran a ser presentados nuevamente en la Universidad Nacional de Córdoba.
Los trasnochados religiosos consideraban “blasfemos” los cuadros del artista cordobés, porque consideran que ofenden a la Virgen María. Hablan de blasfemia, en el mismo momento en el que intentan conjugar el peor de los verbos en Democracia: Censurar.