Espejitos de Colores
La recesión que se extiende por Occidente provocó una imparable destrucción de empleos en Estados Unidos, Italia y España, mientras el barril de petróleo que se contrata en Nueva York cayó por debajo de 45 dólares y en la Eurozona se esperaba el jueves una nueva rebaja de las tasas por el Banco Central Europeo.
El mercado laboral sigue deteriorándose de forma imparable en Estados Unidos, donde el sector privado eliminó 250 000 puestos en noviembre, confirmando que la primera economía mundial entró en la fase más brutal de la recesión.
Pese a una nueva jornada colmada de noticias que presagian una recesión cada vez más difícil de atajar, las bolsas aguantaron el miércoles, con tímidas alzas en Europa y EE.UU.
Entretanto, los precios del petróleo continuaron bajando en Nueva York, cayendo al nivel de febrero del 2005, en un mercado dominado por la degradación de la demanda y que ignoró el sorpresivo descenso de las reservas estadounidenses.
En el New York Mercantile Exchange el barril de West Texas Intermediate para entrega en enero terminó en 46,79 dólares, en baja de 17 centavos con relación al cierre del martes. En Londres, por su parte, el barril de Brent del Mar del Norte cerró en 45,44 dólares, al igual que la víspera.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca se mostró abierta a la idea de una ayuda a los fabricantes de automotores que vaya más allá de los 25 000 millones de dólares, mientras General Motors (GM), Chrysler y Ford piden hasta 34 000 millones de dólares de rescate para escapar a la quiebra.
Cada vez queda más claro que lo único que pudo producir la primera potencia del mundo y que dejará su legado para la posteridad es más hambre y más miseria, fiel a su estilo, desparramado por todo el mundo. Pero a diferencia de otras veces, esta crisis amenza ahora su propia existencia y su rol de potencia mundial. 500 años después, otros espejitos de colores.