No me digas!
El ex teniente primero Horacio Dana declaró como testigo en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar en la provincia de San Luis donde negó haber matado a Graciela Fiochetti y a Pedro Valentín Ledesma. Los imputados por el secuestro y asesinato de Graciela Fiochetti y la desaparición de Pedro Valentín Ledesma y Sandro Santana Alcaráz y las torturas sufridas por Víctor Fernández, son el ex jefe del Comando de Artillería 141, Coronel (RE) Miguel Fernández Gez; el ex subjefe de la policía puntana, el ex capitán del Ejército Carlos Esteban Plá; el ex comisario David Becerra; el ex subcomisario Juan Carlos Pérez, y el ex cabo policial Luis Orozco.
También había un sexto acusado en el caso, el ex mayor Carlos Franco, que fue jefe policial y que murió hace poco cuando cumplía arresto domiciliario en Buenos Aires. En su testimonio el ex teniente primero Dana reconoció su participación en el operativo de detención de Fiochetti pero dijo que nunca hubo disparos en La Toma y negó rotundamente haber sido autor del "tiro de gracia" para darle muerte a la joven, ya que aseguró no haber ido nunca a Salinas el Bebedero.
La mayoría de los imputados habían acusado a Dana de ser quien comandaba los operativos y de ser el autor material de las muertes de Fiochetti y Ledesma, pero los abogados defensores no le hicieron preguntas al respecto como para esclarecer la participación en los hechos investigados del testigo que declaró.
En otras declaraciones realizadas en la audiencia, en general los testigos involucraron aún más al ex policía Becerra, uno de los imputados en el caso. Las actividades del juicio se reanudaron luego de que estuviera suspendido a raíz de la recusación "por parcialidad manifiesta" presentada contra el juez Roberto Burad, vocal del Tribunal Oral Federal, por el abogado Hernán Vidal, defensor de dos de los acusados.
El magistrado integrante del tribunal rechazó la recusación y se giró el pedido a la Cámara de Casación Penal, pero el organismo devolvió las actuaciones a la justicia de San Luis para que resolviera, ya que dictaminó que era de competencia de ese fuero y no de la Cámara.
Según los defensores de los acusados el juicio estuvo a punto de anularse por entender que de pasar más de 10 días sin actividad, todo volvería a fojas cero, anulándose todo lo actuado y debiendo conformarse un nuevo tribunal para que actuara en un nuevo debate.
No obstante esto, el defensor Vidal presentó una nueva recusación, esta vez contra todo el Tribunal Oral de San Luis que preside el juez Raúl Rodríguez, secundado por los camaristas mendocinos Burad y Roberto Nacif, acusándolos de "parcialidad manifiesta" y que elevó directamente a la Cámara de Casación Penal.
El Tribunal que lleva el caso dispuso a última hora pasar a cuarto intermedio hasta el próximo lunes, en que se escucharán la declaración de nuevos testigos.