Naturaleza Asesina
Al menos 65 personas han muerto y cerca de 52.320 están desabrigadas como consecuencia de las fuertes lluvias que cayeron desde el viernes en Santa Catarina, estado en el sur de Brasil.
Los deslizamientos y las inundaciones provocados por los temporales tienen bloqueadas una veintena de carreteras en la región e interrumpieron el suministro de energía eléctrica y de agua para miles de personas.
Al menos 160.720 viviendas continuaban sin servicio de electricidad, según la última cifra de la distribuidora regional, y cerca de 1,5 millones de habitantes habían sido afectados de alguna forma por las lluvias.
Los temporales rompieron un tramo del gasoducto que conduce el gas natural boliviano hasta el sur de Brasil y obligaron a la petrolera brasileña Petrobrás a interrumpir el suministro del combustible a parte del estado de Santa Catarina y a todo el estado de Río Grande do Sul.
Ocho municipios de Santa Catarina están totalmente aislados por las inundaciones y los deslizamientos en las carreteras y apenas pueden recibir ayuda por vía aérea. Estas ciudades son Sao Bonifacio, Luiz Alves, Sao Joao Batista, Río dos Cedros, Garuva, Pomerode, Itapoa y Benedito Novo.
Las ciudades de Gaspar, Río dos Cedros, Nova Trento y Camboriú ya declararon el estado de calamidad pública, en tanto que el gobierno regional de Santa Catarina declaró el sábado situación de emergencia en todo el estado.
Tantos abusos a la naturaleza recrudecen en iguales proporciones para tratar de buscar un equilibrio a tanto desequilibrio.