En busca del destino
Durante la presentación y re-lanzamiento del Instituto de Planificación Estratégica Provincial (IPEP) del Frente Cívico y Social el jueves de la semana pasada, los organizadores del evento, que tuvo como único orador al ex intendente Luis Juez, presentaron un video donde reflejaron, según una encuesta de Delfos las diez preocupaciones de la sociedad cordobesa.
Del primero al quinto lugar las preocupaciones de los cordobeses son: el temor a perder el trabajo, el aumento de la pobreza y la indigencia, el incremento de la inseguridad y la violencia, y la precariedad de la salud y educación pública en cuarto y quinto lugar.
Mientras que del sexto al décimo lugar aparecen: las finanzas provinciales ante un posible quebranto del estado, el debilitamiento de las instituciones, manifestando la necesidad de la reforma política; el campo, postergado por el gobierno nacional, la falta de obra pública y la ausencia y la morosidad de la Justicia provincial.
Cada uno de los puntos proyectados en el video, fueron meticulosamente ilustrados con entrevistas a personas con vinculaciones a cada tema en particular, quienes además detallaron los motivos de sus preocupaciones. (VER VIDEO)
Uno de los aspectos más interesantes de la encuesta realizada en la ciudad de córdoba son los temas que mantienen inquietos a los cordobeses, tales como la reforma política o el aumento de la pobreza, demostrando un cambio cualitativo en las preocupaciones individuales de los integrantes de una sociedad por el funcionamiento de todos como cuerpo. Aspecto, este, que años atrás ni siquiera era capaz de ser ni pensado
Pero hay otro dato aún más interesante y preocupante a la vez. Esta encuesta fué dada a conocer en el marco del relanzamiento del IPEP, instituto encargado de realizar las propuestas políticas para la plataforma de gobierno del ex intendente, quien además fue el único orador.
Pues se trata nada más ni nada menos de quien condujo los destinos políticos, sociales y económicos de esta misma ciudad, la misma que luego de cuatro años plantea estas preocupaciones.
Lo aún más interesante, es que esta misma ciudadanía, preocupada y descreída del sistema democrático, hoy elegiría a ese mismo conductor que cuatro años atrás no supo, no pudo o no quiso dar una respuesta institucional y de gestión a estos mismos problemas que hoy preocupa a los cordobeses.
Puede ser por encanto o por falta de una alternativa; puede que la sociedad deslinde las responsabilidades que tuvo Luis Juez como gobernante, atribuyéndoselas sí, a quien comandaba el gobierno provincial, José Manuel De la Sota y a la pelea feroz que durante casi cinco años ambos sostuvieron trayendo consigo graves consecuencias políticas y sociales, tales como la profundización de la crisis de los partidos y del sistema de representación democrática.
Lo cierto es que los cordobeses, agobiados por problemas políticos, sociales y económicos, se encuentran separados, arrancados de sus dirigentes, a quienes responsabilizan de todo, sin siquiera sentirse parte responsable. Frente a ella, sus dirigentes no realizan un esfuerzo -no más del necesario-, para revertir esta situación.
Tal vez sea una buena llamada de atención, en estos momentos de reforma política que vive la provincia de córdoba, para advertir que las sociedades, acertadas o no, con la lógica de lo ilógico, en estos tiempos de crisis política, son artífices de su propio destino. Entender esto es comenzar a reconstruir el puente entre dirigentes y dirigidos desde la más absoluta y cruel de las verdades. La realidad.