Doloroso

05/11/2008
Nacionales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Estremecedor testimonio de un sobreviviente del secuestro y los tormentos que le aplicaron en la provincia de San Luis durante la dictadura militar
El dramático testimonio de las torturas padecidas durante la dictadura militar, brindado por Víctor Fernández, uno de los detenidos el 21 de septiembre de 1976, junto a Graciela Fiochetti, fue el centro de una nueva jornada en  el primer juicio oral y público por delitos de lesa humanidad.

 

El Tribunal, integrado por el juez puntano Raúl Rodríguez, junto a los camaristas mendocinos Roberto Burad y Roberto Nacif, juzga a 2 ex militares y 3 ex policías por el secuestro y asesinato de Graciela Fiochetti; la desaparición de Pedro Valentín Ledesma y Sandro Santana Alcaráz, y la tortura a Víctor Fernández.

La audiencia comenzó con un extenso testimonio de Víctor "El Gringo" Fernández, quien dio precisiones sobre las circunstancias de cómo fue detenido en la localidad de La Toma y luego trasladado a la Jefatura Central de Policía donde sobrevivió a las torturas.

Durante su relato, identificó al acusado Carlos Plá; al ex Jefe de Inteligencia David Becerra y también incriminó al ex teniente 1ro. Horacio Angel Dana, entre otros, como los autores de su detención ilegal, los traslados y las torturas que sufrió.

Fernández precisó que el 21 de septiembre de 1976, cuando él tenía 26 años de edad, lo detuvieron en su casa de La Toma, entre las 4 y las 5 de la mañana, mientras dormía con su mujer René Lucía Alba e hijos, cuando todos se despertaron sobresaltados por el ruido que hicieron al derribar la puerta de entrada con una ráfaga de ametralladora y a patadas.

Señaló que quienes entraron a su casa fueron Dana, Becerra y Plá, quienes lo sacaron a patadas y a culatazos, y lo llevaron a la Comisaría de La Toma, recordando que la violenta situación y los nervios, provocaron gritos y llantos de su esposa e hijos situación ante la cual Becerra dio la orden a unos soldados para que encerraran a la mujer y los niños en el baño, y dijo que "si siguen gritando o se mueven, mátenlos".

En la comisaría lo tuvieron hasta alrededor de las 9 de la mañana, y de allí lo llevaron con los ojos tapados, tirado en el piso de la caja de un camión del Ejército y al llegar a la Jefatura de Policía en San Luis, lo tiraron desde el camión de los pies y cayó de panza en el piso.

En otro pasaje del relato, señaló que lo llevaron a un lugar que no pudo identificar, ya que no conocía muy bien San Luis, pero que como había caballos y otros animales, pensó que era un hipódromo -presumiblemente la Granja La Amalia- (propiedad del Ejército), donde fue torturado, colgado de un brazo y luego de una pierna mientras recibía tormentos.

Además, expresó que en una primera instancia fue liberado luego de haber firmado un acta y que a la salida se encontró con la hermana de Fiochetti a quien le dijo que Graciela estaba adentro, y que cuando llegó de nuevo a La Toma fue otra vez detenido y Becerra lo amenazó diciéndole "esto es para que no abras la boca".

Reiteró que fue torturado hasta inutilizarle el brazo derecho de tantos golpes y que tras hacerle firmar un acta de liberación, lo subieron vendado a un auto y lo llevaron esposado durante unos quince minutos con rumbo desconocido, hasta que lo tiraron casi inconciente, donde los represores lo dieron por muerto. Como pudo, se desató y volvió a La Toma.

Más relato

A los dos días lo fueron a buscar y se lo llevaron nuevamente a San Luis, recorriendo distintos sitios de detención y tortura, a lo largo de casi 3 meses hasta que un día lo liberaron.

En un momento de su testimonio, el imputado Carlos Plá le gritó "mentiroso, mentiroso", lo que obligó al Tribunal a llamar a la orden al imputado, quien se disculpó de mala gana, lo que hizo que la querella pidiera a los jueces que lo desalojaran, petición que no fue concedida.

Los represores acusados son el ex subjefe de la policía puntana, el ex capitán del Ejército Carlos Esteban "El Chueco" Plá; el ex coronel Miguel Fernández Gez, quien fuera jefe de la Guarnición Militar San Luis; y el ex comisario David "El Japonés" Becerra. También son juzgados el ex subcomisario Juan Carlos Pérez, y el ex cabo Luis Orozco, todos ellos integrantes del departamento de investigaciones de la policía provincial en aquella época.