Higiene Mental
El próximo fin de semana podría llegar a esta capital provincial, el mayor retirado Jorge Antonio Olivera, detenido ayer en la localidad bonaerense de Vicente López, para ser indagado el lunes o martes por el juez federal sanjuanino Leopoldo Rago Gallo.
En este sentido, el magistrado a cargo del 2do. Juzgado Federal de San Juan informó que "ya hemos tramitado la extradición con el juez federal Bergessio (de San Isidro) que por un caso de jurisdicción en donde Olivera fue detenido (Vicente López) le corresponde librar la orden, para que sea remitido a San Juan". A su vez, añadió que se ofició el correspondiente diligenciamiento, al Servicio Penitenciario Federal (SPF) que es el organismo encargado del traslado".
El mayor retirado del Ejército Jorge Antonio Olivera es señalado como el jefe de la represión en la provincia. Fue jefe de inteligencia del Regimiento de Infantería de Montaña 22, y figura como uno de los imputados por el secuestro y las torturas sufridas por la joven franco-argentina Marie Anne Erize y por la actual jueza Margarita Camus, entre otros delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.
Las causas Camus y Erize son parte de las 47 (18 por desaparición forzada de personas) que tramita el juez federal de San Juan, Leopoldo Rago Gallo, quien había pedido la captura de Olivera en diciembre del año pasado por el primer caso.
Rago Gallo afirmó que su pedido de detención lo formalizó por "las causas Camus, Erize, Carbajal y varias causas más en la que está implicado, porque en aquella época era pública su participación al frente de la inteligencia militar, y tenía mucha vinculación con el tratamiento de los detenidos".
Sobre el lugar de detención que le espera a Olivera mientras dure el proceso en San Juan, el juez federal fue contundente: "No tendrá ningún tipo privilegios, y será tratado como un detenido más". En tal sentido, Rago Gallo adelantó que "ya le di aviso e instrucciones a las autoridades del Servicio Penitenciario Provincial, y tengo entendido que en principio será alojado en el Penal de Chimbas".
Ecos
La jueza de Ejecución Penal de San Juan, Margarita Camus, dijo hoy que "no dejamos un solo día de seguir" al represor Jorge Olivera, detenido en Buenos Aires. La magistrada, quien se desempeña en el cargo desde principio de año, fue la que inició una de las 46 causas contra Olivera.
La jueza recordó que "Olivera declaró como imputado en el 86, pero por las Leyes de Punto Final y Obediencia Debida se paralizaron las actuaciones".
Por su parte, el senador nacional Cesar Gioja sostuvo que espera "tenga un juicio justo, porque muchos que estuvimos detenidos sin proceso y sin causa, no lo tuvimos". Gioja, quien estuvo detenido en San Juan a disposición de Olivera durante la dictadura, recordó que durante su detención "recibimos muchísimos agravios, que los hemos ido olvidando por un problema de higiene mental".
En este sentido, Gioja aseguró que "aspiramos a vivir en democracia y que la justicia regule nuestras actividades. Que haya un mecanismo de control, que se termine con la impunidad en todos los sentidos, porque eso no es bueno" y que "ha llegado la hora de madurar democráticamente y hacer las cosas sin odio, sin rencores en un estricto respeto la ley y el orden jurídico".
Que pasó con Marianne?
El caso de la joven modelo franco-argentina Marianne Erize Tisseau, detenida-desaparecida en San Juan el 15 de octubre de 1976, a los 22 años, fue el que llevó al represor Jorge Antonio Olivera tras las rejas en Italia, en 2000, ya que entonces la justicia francesa había pedido la captura del mayor retirado que fue detenido al arribar al aeropuerto de Fiumiccino.
La liberación de Olivera por parte del tribunal italiano se produjo a mediados de septiembre de ese mismo año, antes de que se resolviera la petición de extradición de la justicia francesa, y su defensa presentó en el expediente un certificado de defunción apócrifo, que luego de la liberación desapareció misteriosamente.
Según había relatado su madre, "Marianne asistía a la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, pero no militaba en ningún grupo político en la facultad. Era perseguida porque había trabajado como misionera con el asesinado sacerdote Carlos Mujica en villas miseria" y agregó que "como modelo, había conocido el mundo del jet set, pero después se dio cuenta de que era un mundo muy superficial y decidió dedicarse a los pobres".
Otro caso que pasó a ser relevante en esta causa es el del conscripto Jorge Bonil, que prestaba servicios en el Regimiento de Infantería de Montaña 22 bajo las órdenes de Olivera, y luego pasó a engrosar la lista de los desaparecidos.
Según testimonió en el expediente de la hoy jueza Margarita Camus, el entonces soldado Bonil le contó que el propio Olivera, junto a otro militar, el entonces teniente Cardozo, se jactaba en 1976 de haber violado a Marianne Erize, la chica que habían detenido y sometido a torturas.
El soldado Bonil le contó lo que había escuchado: que delante de los mismos conscriptos, los tenientes Olivera y Cardozo se jactaban de haberla violado y que se la habían disputado para hacerlo, y también dijo entonces que los jefes militares habían relatado que la joven Erize murió por las torturas.