Un Cortado
El ministro de Planificación, Julio de Vido, anunció una reducción en los subsidios que benefician a las tarifas eléctricas que pagan los usuarios de mayor consumo, que se implementará en forma retroactiva a partir del 1 de octubre y que significará un ahorro de 807 millones de pesos anuales para el Estado.
En este sentido el ministro afirmó que "la medida permitirá profundizar la política de redistribución del ingreso, y la clara política que en uso racional de la energía lleva adelante la presidenta Cristina Fernández de Kirchner desde el pasado 10 de diciembre".
En este sentido De Vido dijo que la medida tendrá un impacto reducido en las facturas y permitirá "la quita efectiva y taxativa de los subsidios que viene pagando el Estado nacional a todos los segmentos del consumo de energía eléctrica".
La eliminación de subsidios recaerá sobre los usuarios residenciales de mayor capacidad adquisitiva -a partir del nivel de consumo-, que resultaron beneficiados durante los últimos años gracias a que los aumentos de los costos registrados en la generación de electricidad no se trasladaron a las tarifas.
No obstante esto, la medida excluye al 92 por ciento de los usuarios del país, al 96 por ciento de los comercios y al 98 por ciento de las industrias abastecidas por las distribuidoras, quedando excluidos además los servicios de alumbrado público y los hogares de bajos recursos que usan la energía eléctrica como fuente alternativa de energía en el caso de la calefacción y para el funcionamiento de motobomberadores.
El titular de la cartera de Planificación precisó que la medida "no es un aumento de tarifas sino la sustitución de subsidios que paga Estado nacional" y que de esta forma "se redefine el precio de la energía para determinados usuarios que hoy están subsidiados. Esto representa un incremento diferencial en la factura de energía eléctrica de los usuarios que consumen más de 1000 kw/hora por bimestre".
Como, Cuánto y a quien le toca
Esta modificación abarcará a 750 mil usuarios residenciales, que representan el 8 por ciento de los 9,5 millones de hogares de la Argentina que cuentan con el servicio, y que explican el 18 por ciento del consumo total del país.
Implicará un incremento de 39 pesos mensuales para el que consume más de 1000 kw/hora por bimestre de energía, y el impacto variará de acuerdo con la energía consumida.
En lo que respecta a los comercios, la modificación tarifaria abarcará a 44.000 clientes sobre un total de 1.113.000 negocios existentes a nivel país. La caída de los subsidios, en este último caso, abarcará a los comercios que consumen más de 4000 kw/hora por bimestre.
La suba de la tarifa -por el fin de los subsidios- será de alrededor del 5 por ciento promedio, aseguraron las autoridades.
Con relación a la industria, la modificación tarifaria comprenderá a 2.700 de los 112.000 usuarios existentes a nivel país, lo que representa el 2 por ciento del total abastecido por las distribuidoras.
En comparación con la región
Pese a este ajuste los grandes usuarios residenciales seguirán pagando las más bajas de la región. Serán 42% más bajas que Paraguay; 69% mas baja que en Uruguay y 75% menos que en Chile y Brasil.
Otra de las medidas anunciadas es la eliminación de los premios del Programa de Uso Racional de la Energía (PURE), para los comerciales o industriales, a excepción de los que puedan demostrar ante el ENRE que adoptaron un sistema más eficiente y redujeron consumo de energía pero no su actividad productiva.
A modo de ejemplo, el ministro De Vido señaló que "esta cifra puede equivaler a la construcción de 7.000 viviendas o 230 escuelas o 300 kilómetros de rutas o una central Hidroeléctrica de 120 Megavatios o siete hospitales similares al que inauguramos en el Partido de Florencio Varela".