Domínguez: "queremos garantizar para nuestro país la mayor rentabilidad”

02/12/2010
Nacionales - Relaciones Internacionales
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El ministro reiteró que el objetivo es "llegar a una cosecha de 150 millones de toneladas" a la vez que afirmó que el comercio mundial de granos requiere que Argentina replantee el proceso de comercialización, para disminuir costos de intermediación

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, ratificó que el objetivo de mediano plazo es "llegar a una cosecha de 150 millones de toneladas", al tiempo que sostuvo que el comercio mundial de granos requiere que Argentina replantee el proceso de comercialización, de manera de disminuir costos de intermediación.

El tema de la comercialización nos preocupa, porque aspiramos obviamente a llegar a una cosecha de 150 millones de toneladas de granos y quisiéramos garantizar para nuestro país la mayor rentabilidad en este proceso, dijo Domínguez a Télam, en una entrevista concedida en Beijing, en el tramo final de su visita a China.

Sigo pensando en la necesidad de profundizar una línea de trabajo con las bolsas de cereales, las cooperativas y el propio Estado, para que sea en el futuro un jugador determinante que pueda disminuir costos de intermediación, que pueda captar renta que se dispersa y que no queda en el país, explicó el ministro.

Según Domínguez, progresivamente la Argentina va a ser un país de mayor producción, altamente competitivo, y va a tener que ir mejorando el proceso de captación de la renta del sector agropecuario para que quede en mano de los argentinos.

En particular, creo que hay que mirar el movimiento cooperativo y trabajar para que el Estado también pueda construir, en el proceso de intercambio, una relación de Estado y privados con países como China, que nos están requiriendo, precisamente, nuevas institución en la comercialización de granos, definió el ministro.

Domínguez se refirió de ese modo al pedido formulado por el ministro de la Administración Estatal de Granos de China, Nie Zhenbang, para estudiar la posibilidad de realizar negocios directos, sin intermediarios, en beneficio de la Argentina y de los importadores y consumidores chinos.

En esa reunión el ministro argentino reconoció la posibilidad de analizar mecanismos tendientes a reducir los márgenes de comercialización, pero recordó que la Argentina disolvió su Junta de Granos y que el Estado no maneja el comercio del sector.

La Argentina, después de la desaparición de la JNG, tendrá que repensar una alianza pública privada. Ver, por ejemplo, cómo la Oficina Nacional de Control del Comercio Agropecuario (ONCCA) con las cooperativas y con las Bolsas de Cereales, generan una plataforma que dé respuesta a la demanda de nuestro principal cliente de cereales y oleaginosas, de aceite y poroto de soja, señaló Domínguez.

El ministro de Agricultura agregó, por otra parte, que la charla con su colega Zhenbang confirmó que China eligió a la Argentina como un proveedor confiable, lo cual era el sentido de nuestro trabajo en este último año.

Queríamos estar en la primera línea de acercamiento para asegurarle a nuestros productores el destino de su producción, la certeza de un mercado demandante, agregó.

Domínguez resaltó que el otro elemento importante es que vinimos a construir el sendero de comercialización para los próximos seis años, enmarcado en el Plan de Desarrollo Agroalimentario 2010-2016, que vincula a China a los intereses vitales de nuestro país como un socio estratégico.

Para el titular de Agricultura, el más importante de los acuerdos firmados esta semana es el de la apertura del mercado chino de la carne, porque además le da a nuestros productores la posibilidad de mejorar la posición negociadora con otros mercados.

En materia de cebada, sostuvo Domínguez, China es un comprador creciente y replantea las posibilidades productivas, sobre todo en el sudeste bonaerense y La Pampa, la zona que tradicionalmente hace trigo y que pueda incrementar la siembra de este grano alternativo.

El ministro puso de relieve, asimismo, el acuerdo por productos lácteos, ya que un mercado de 1.300 millones de habitantes, como es la República Popular China sin duda abre un disparador para la reorganización del sistema productivo argentino.

Exportacion de embriones

Por otra parte, la secretaria de Integración Nacional de la Jefatura de Gabinete, María del Carmen Alarcón, confió en que en el primer semestre del año próximo se firme con China el protocolo que permitirá la exportación del paquete tecnológico de genética bovina, que involucra embriones, semen congelado, servicios y tecnología.

En el último año hemos hecho un trabajo muy arduo, mediante una unidad operativa entre el Servicio Nacional de Sanidad Animal y Vegetal y la Cámara de Genética Argentina, que nuclea al sector privado, dijo Alarcón.

Para eso, añadió, a pedido de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner hicimos un trabajo de factiblidad estudiando a China como mercado y a la Argentina como exportadora.

La secretaria señaló que durante la reunión que encabezó Domínguez en Beijing, le entregamos al ministro titular de la AQSIQ el estudio realizado entre el sector público, el privado y la Universidad de Río Negro.

Durante el encuentro, el ministro Zhi Shuping pidió una reunión lo antes posible entre técnicos de una y otra parte para finalizar ese protocolo sanitario y por eso avanzamos en la finalización de los borradores, señaló Alarcón.

Creemos añadió la secretaria de Integración- que esa reunión se va a dar en marzo, y que en el primer semestre se estaría firmando finalmente el protocolo para comenzar a trabajar en la comercialización.

Alarcón remarcó que la Argentina tiene una de las genéticas más importantes del mundo en carne bovina y de especies productoras de leche, concretamente Holando.

Destacó, luego, que China demanda unos 150 mil embriones por año y estimó que nuestros centros de genética podrían entregar, en 5 ó 6 años, el 50% de esos requerimientos.

Ese plan, concluyó, forma parte de un polo productivo que hemos desarrollado en la provincia de Santa Cruz, que lleva distintos procesos, desde el feed lot, la planta de alimentos, el frigorífico, la factura y el centro de genética tanto bovino como ovino, y que comenzará a realizarse en 2011.