Continuado
Se reanudó la cuarta jornada del primer juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad que se realiza en San Luis, donde se juzga a 5 represores, 2 ex militares y 3 ex policías por delitos cometidos durante la última dictadura militar después de que el Tribunal no hizo lugar a los planteos de las defensas que pidieron que se declarara nulo el proceso desde la foja 1032.
El tribunal tampoco accedió al pedido de la querella para que Miguel Fernández Gez y David Becerra vuelvan a la cárcel, aunque consideró favorable que el ex obispo de San Luis, Juan Rodolfo Laise preste testimonio en una video conferencia.
La audiencia en la Sala de Apelaciones del Tribunal Oral Federal fue presidida por el juez puntano Raúl Rodríguez, secundado por los camaristas mendocinos Roberto Burad y Roberto Nacif, quienes difundieron el resolutorio sobre los planteos hechos por las partes y dispuso la continuidad del proceso judicial.
Los imputados son el ex capitán del Ejército, Carlos Esteban Plá, subjefe de la Policía de la Provincia durante la dictadura militar; David Becerra, jefe de Investigaciones de la Policía; sus entonces subordinados Luis Orozco y Juan Carlos Pérez, y Miguel µngel Fernández Gez, ex jefe de la Guarnición Militar San Luis.
Los 5 están imputados del secuestro y asesinato de Graciela Fiochetti; la desaparición de Pedro Valentín Ledesma y Sandro Santana Alcaráz, y la tortura a Víctor Fernández, hace 32 años atrás, los que tenían entre 21 y 22 años de edad, en esa primavera de 1976. El sexto acusado, Carlos Alberto Franco, quien fuera jefe de la Policía provincial durante la dictadura, murió hace poco, mientras cumplía arresto domiciliario en Buenos Aires.
Durante esta jornada Plá después de solicitar el hacer uso de la palabra defendió su inocencia por más de una hora y negó las conductas de la que se lo acusan cargando contra del tribunal afirmando que "lamentablemente, en la mente de los señores jueces ya está decidida mi conducta".
En este contexto, sostuvo que "este no es el ámbito ni la forma donde debo ser juzgado", ya que "es la Justicia Militar la que debiera juzgarme; siento que he sido sacado injustamente de mis jueces naturales".
Luego hizo una extensa reseña de su vida personal y militar, contando su llegada a San Luis, sus problemas de discriminación dentro del Ejército por su condición de separado, su época en la Policía de la provincia, su participación en la Guerra de Malvinas y finalizó afirmando que "solo cumplí mi deber como soldado en todos los destinos que me dieron" y que se retiró porque ya "no era el Ejército en el que había combatido".
Plá sostuvo que era un cuco de la policía de San Luis y que cunado llegó era un descontrol total, una indisciplina generalizada donde no se respetaban jerarquías. Además relató que el 25 de marzo de 1976, el jefe de la Guarnición Militar San Luis "me mandó a colaborar con el mayor Franco en la jefatura de policía", pero aclaró que "no era el subjefe de Policía".
También manifestó que era jefe de Logística y que nunca formó parte de la plana mayor de la Guarnición Militar San Luis, pero que si estaba en el GADA 141 y que había tirantez entre las jefaturas del GADA y el Comando de Artillería.
Carlos Esteban Plá dio su versión de como ocurrieron los hechos cuando se detuvo a Pedro Ledesma y también del procedimiento que secuestró a Graciela Fiochetti, en donde señaló que "nunca tuve que ver con ningún accionar fuera de la ley" y subrayó que "me juzgan por el testimonio de un tipo (Velázquez) que fué jefe de una banda que se dedicaba a la corrupción y trabajaba a dos puntas".
Después respondió diversas preguntas de integrantes del Tribunal Oral, donde resaltó que "acá se me acusa de matar a Graciela Fiochetti y no tengo nada que ver, ni con ese ni con ningún otro hecho", y agregó: "yo no llevé a cabo esa investigación, la llevaba a cabo el Comando de Artillería y que tomó conocimiento que la joven asesinada "comandaba la Columna Montoneros 19".
Asimismo comentó que Fiochetti "fue traída a la jefatura de policía, por el teniente primero (Horacio Angel) Dana, que comandaba el operativo"; y sostuvo: "nunca participé de ningún operativo en La Toma".
Luego, por consejo de su defensor, dejó de responder a las preguntas del Tribunal por lo que éste dispuso pasar con el juicio oral a cuarto intermedio.