Demora en el JURY contra Santi

01/12/2010
Provinciales - Derechos Humanos
alternative
Si Carbonetti vuelve a integrar el organismo, el juecista Serna renunciaría y el enjuiciamiento contra el defensor oficial no comenzaría este año porque se debería designar un nuevo miembro del JURY, trámite que haría demorar esta causa

El pasado 26 de octubre el legislador de Unión por Córdoba, Domingo Carbonetti, se tomó 30 días de licencia luego del escándalo generado por las denuncias que lo involucran en el desalojo de familias bolivianas de campos de su propiedad, razón por la cual los legisladores del Frente Cívico y Social (FCyS) Rodrigo Serna y Eduardo Bischoff anunciaron que renunciarían como miembros del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial (JURY) si el parlamentario oficialista sigue formando parte de este organismo a su regreso de la licencia.

El pasado 3 de noviembre, mientras Carbonetti estaba de licencia, se promulgó la elevación a juicio contra el defensor oficial José Luis Santi, que fuera solicitado por el Tribunal Superior de Justicia de la provincia, luego que se conociera que el abogado actuó como personal civil de inteligencia (PCI) durante la última dictadura militar.

La elevación se realizó ese día porque fue cuando quedó efectivizada la nueva conformación del Jury luego que Carbonetti solicitó licencia, siendo reemplazado por el Presidente Provisorio de la Unicameral, Sergio Busso.

Sin embargo, pese a que la causa contra Santi se abrió con Busso como miembro del Jury, si Carbonetti no renuncia a este organismo, Serna anunció que dejaría su lugar por lo que se demoraría el inicio del enjuiciamiento de Santi ya que la Unicameral debería designar y aprobar un nuevo miembro que reemplace al juecista, procedimiento que concluiría el próximo año.

Recurso de Queja

El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba debe resolver dos recursos de queja que planteó Santi “por prescripción de los hechos”, argumentando que los motivos por los cuales se lo está juzgando sucedieron hace más de treinta años.

Este mismo argumento fue utilizado por el defensor oficial para fundamentar varios pedidos de impugnación al proceso que presentó desde el momento en que se le notificó de la elevación a juicio de su causa.