Reclaman información sobre el mal olor y sabor del agua
Para ello presentaron un pedido de informes para que el organismo estatal correspondiente informe a la Legislatura en un plazo no mayor de siete días, detalles acerca del nivel de toxinas disueltas en el agua potabilizada del lago San Roque que producen el olor y sabor a gamexane.
La primera minoría exige al mismo tiempo, información referida a los riesgos que pueden producir en la salud de la población perteneciente a los grupos de riesgo sanitario.
También aguardan desde el Poder Ejecutivo datos sobre los planes para solucionar esta problemática a corto plazo, y los proyectos a largo plazo para prevenir los problemas cíclicos futuros en este sentido.
El impulsor del proyecto que ingresará formalmente a la legislatura la semana que viene, Alfredo Cugat, también solicita al Estado Provincial pormenores sobre los planes para la erradicación definitiva de la flora talófita (como las algas) de las cuencas hídricas; y el tipo y la secuencia de control realizada sobre los efluentes contaminantes vertidos en el reservorio acuífero del lago San Roque.
“Es lógico admitir que la pérdida de los preceptos fundamentales del agua potable, que son incolora, insípida e inodora se ha perdido. Ya que la existencia de olor y sabor es sinónimo de la contención de sustancias que no son debidamente filtradas en la potabilización del agua”, expresó Cugat.
Seguidamente el legislador radical sostuvo que la Legislatura está permitida y obligada a pedir información sobre este sensible tema; puesto que el artículo 183 del Código de Aguas para la provincia de Córdoba, dice: “A los efectos de este código, se entiende por aguas contaminadas las que por cualquier causa son peligrosas para la salud, inaptas para el uso que se les dé, perniciosas para el medio ambiente o la vida que se desarrolla en el agua o álveos (río o arroyo) o que por su olor, sabor, temperatura o color causen molestias o daños”.
“Esta situación está generando gastos económicos no previstos en los pobladores de la zona afectada, ya que por la pérdida de confianza sobre el agua suministrada por Aguas Cordobesas ha hecho colapsar la provisión de aguas envasadas. Por otra parte, muchos negocios deben recurrir a otras fuentes de agua con mayor valor comercial, para evitar que los productos que comercializan se vean afectados por el olor o el sabor del agua de la red pública”, expresó Cugat.
Asimismo, consideró de “carácter primordial” hacer hincapié en que no todos los ciudadanos consumidores de esta agua pueden tener el mismo nivel de tolerancia física a esta situación.
“Creo, en tal sentido, que es de vital importancia que la autoridad competente informe y advierta sobre las precauciones, si las hay, que deben tomar los cordobeses pertenecientes a estos grupos”, concluyó Cugat.