Procesan a los siete imputados
Los siete integrantes de la patota de
Los procesados, que seguirán con prisión preventiva, son Pablo Marcelo Díaz, Cristian Daniel Favale, Gabriel Fernando Sánchez, Guillermo Armando Uño, Juan Carlos Pérez, Salvador Pipitó y Jorge Daniel González.
La decisión judicial fue considerada “en principio positiva” por el hermano de la victima, Pablo Ferreyra, quien valoró la rapidez del juzgado, aunque estimó que “debería profundizarse la investigación sobre la responsabilidad de
En una extensa resolución de 176 paginas, la magistrado adjudicó los roles que cumplió cada uno de los siete acusados al momento con “los aportes necesarios para la consumación en función de un plan común”, al que definió como “un acuerdo criminal”.
La resolución desechó en cambio la figura delictiva de “asociación ilícita”, y se centró en la figura de “homicidio calificado” que es mucho más precisa y reveladora de la cantidad de pruebas colectas y preservadas en el primer mes de investigación.
Según el auto de procesamiento, el barrabrava “Harry” Favale disparó tres o cuatro veces desde la intersección de las calles Pedro de Luján y Pedriel en “una posición inclinada con su cuerpo” hasta que su revolver se trabó.
El guardatren “Payaso” Sánchez, gatilló “un indeterminado número de veces” parapetado entre un auto Volkswagen Polo de color verde y un árbol en la calle Luján, dice la jueza que ubica como portador del tercer arma a Uño, aunque no lo señala expresamente como autor de disparos.
Al también ferroviario Juan Carlos Pérez le adjudicó como papel haber “guardado las armas” con las que también resultaron heridos Magalí Elsa Rodríguez Sosa, Nelson Aguirre y Ariel Benjamín Pintos.
“A ese gil de mierda le agujereé la panza”, habría dicho Favale en referencia a Ferreyra, según declararon testigos, mientras que ambos comunicaron a Perez: “Negro, negro, le dimos”, quien les responde “vayan y háblenlo con Pablo (Díaz)”.
Al delegado sindical Pablo Diaz, la investigación le adjudica un “engranaje central en la organización del grupo que realizó los disparos de arma de fuego” y que tuvo “un papel preponderante en la conformación y organización del grupo”.
Respecto de Díaz, agrega que tenía “una notable ascendencia” sobre el resto de los acusados en virtud del pedido de Pérez para que los tiradores hablaran con él, así como por “su desenvolvimiento en el terreno, controlando el despliegue del grupo de personas que respondían a sus órdenes, ordenando los ataques y los repliegues”.
Pipitó y González, “junto con dos o tres personas más aún no identificadas”, habrían rodeado al camarógrafo Gustavo Farías y a su asistente Marcelo Polito del canal de noticias C5N, a quienes le dijeron en forma intimidante “bajá la cámara, no filmés, te vamos a romper todo”.
Otro detalle de la investigación mencionado en la resolución de procesamiento alude a que el delegado Díaz recibió por su handy al fin del tiroteo la orden de retirarse del lugar, impartida por el numero tres de
“Este grupo de
También urgió que “se siga analizando la conducta policial” ya que, según se desprende de las actuaciones, en ningún momento “hizo nada para impedir que una fuerza armada se plante frente a un grupo desarmado que huye”, como era el grupo de militantes y obreros tercericados que integraba Ferreyra y las demás victimas.