Costumbres

22/10/2008
Nacionales - Juicios que cambiarán el país
alternative
A pedido de un ex agente se realizó a puertas cerradas la audiencia del juicio a represores en Neuquén

José Luis Cáceres, un ex agente de inteligencia de la Policía de Río Negro declaró como testigo protegido por espacio de cuatro horas en el juicio a ocho represores acusados por la Justicia Federal de cometer delitos de lesa humanidad en Neuquén durante la última dictadura.

Según el fiscal Manuel de Reyes Balboa la declaración fue sin público por pedido expreso y como condición para prestar su declaración por parte del testigo. Las querellas no compartieron el criterio establecido por el Tribunal Oral Federal de Neuquén para que la audiencia fuera a puertas cerradas.

En este contexto, Reyes Balboa afirmó que "la audiencia se desarrolló normalmente y en general se produjo una ratificación de todos los extremos que había vertido con anterioridad, de modo que la fiscalía aprecia que es un testigo importante" y puntualizó en este sentido que "la fiscalía es un poco reticente o cuidadosa al hacer la evaluación de la testimonial de esta prueba porque prefiere hacerlo en el momento del alegato".

Por su parte, la abogada Ivana Dal Bianco, del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEPRODH), coincidió en que "Cáceres lo que hizo fue ratificar lo que había declarado en la instrucción". "Habló de cómo operaba la Triple A en Neuquén desde la Universidad Nacional del Comahue y (con) su interventor Remus Tetu a la cabeza y con Raúl Guglielminetti como integrante de los grupos de tareas".

Además Dal Bianco precisó que el testigo ratificó que reconoció la voz de Mario Alberto Gómez Arenas -uno de los imputados en la causa- en el centro de detención, torturas y exterminio conocido como "La Escuelita" y agregó que "lo que aportó Cáceres es a la participación directa de Gómez Arenas en La escuelita".

La letrada consideró al ex policía "un testigo muy particular porque era integrante de los grupos de tareas y a nuestro criterio de la Triple A y después fue detenido, torturado y trasladado a la cárcel de Rawson" destacando que "su detención se debió a una interna entre las fuerzas represivas y es evidente que conocía cómo actuaban los grupos de tareas. Es alguien que conoce mucho porque era parte del aparato represivo".

Debido a que sesionó a puertas cerradas, sólo asistieron a la audiencia los abogados de la fiscalía, defensas, querellas y cuatro de los ocho procesados. 

Entre los procesados se cuentan el general Enrique Olea, ex jefe del Batallón de Neuquén; los coroneles Mario Gómez Arena, ex jefe de inteligencia de esa unidad y Oscar Reinhold, ex jefe del Comando de la VI Brigada y el mayor Luis Farías Barrera, ex jefe de Personal del mismo Comando. También están enjuiciados los represores Hilarión de la Pas Sosa, Jorge Molina Escurra, Sergio San Martín y Francisco Julio Oviedo.

En cuanto al ex agente de inteligencia Guglielminetti, señalado como jefe de grupos de tareas en Neuquén, permanece detenido en Buenos Aires a disposición de otros jueces en causas que también investigan crímenes del terrorismo de Estado.