Los sectores de Yasky y de Micheli siguen sin ponerse de acuerdo para la realización de las elecciones pendientes y ambas listas se han adjudican el triunfo de las elecciones realizadas el 23 de septiembre
La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) quedó nuevamente ayer al borde de la fractura ante las internas de los distintos sectores que la componen y ante la falta de acuerdos políticos para volver a votar en las provincias donde se realizaron denuncias de fraude.
Los sectores en disputa son los encabezados por Hugo Yasky (Lista 10) y la de Pablo Micheli (Lista 1), quienes hasta el momento siguen sin ponerse de acuerdo para la realización de las elecciones provinciales y distritales pendientes.
Ambos sectores se han adjudicado el triunfo en las últimas elecciones generales realizadas el pasado 23 de septiembre.
Sin embargo, Micheli y el dirigente estatal José Luis Matassa negaron "enfáticamente" que la Lista 1 que integran haya decidido "romper o fracturar" a la corriente y crear una nueva organización.
"Eso es una barbaridad. En ningún momento Micheli u otro dirigente o candidato de la Lista 1 `Germán Abdala` se refirió a la posibilidad de romper o fracturar la CTA que, por otra parte, fue creada en 1992 por este sector y no por otro", dijo Matassa.
El dirigente de la Asociación Trabajadores del Estado sostuvo, sin embargo, que "se acabó el tiempo de las negociaciones" con los integrantes de la Lista 10.
Matassa explicó que la lista 1 "no se opone a votar nuevamente en ciertas provincias y distritos, siempre que se respeten las decisiones del Comité Arbitral".
"Ese organismo claramente perjudicó a la Lista 1. De todas formas, lo aceptamos y queremos votar nuevamente. Aceptamos las condiciones del nuevo acto electoral. Lo que no queremos es que Yasky nos quiera cambiar ahora la bocha. La lista 1 acepta las complementarias, pero en las mismas condiciones", dijo Matassa.