Cara Dura
Los defensores de dos brigadieres y un coronel retirados que comandaron los centros clandestinos de detención de Mansión Seré y La Cueva pidieron su absolución de tres asesinatos y doce casos de tormentos de los que están acusados, y adujeron que se trata de "cosas juzgadas" en la Causa 13, que en 1985 condenó a los máximos jerarcas de la última dictadura.
Los letrados negaron también toda "responsabilidad mediata" del coronel Alberto Barda y de los brigadieres Hipólito Mariani y César Cómes, en esos hechos y la descargaron en sus superiores, los extintos Carlos Guillermo Suárez Mason y Orlando Agosti.
Barda está acusado por los crímenes de Jorge Candeloro y Analía Magliaro cuando en 1977 estaba al frente de la subzona de seguridad Mar del Plata. Sus defensores oficiales, Pamela Bisserier y Sergio Steizel, dijeron que existía "insuficiencia probatoria y dudas" de que hubieran muerto por torturas y ratificaron su declaración ante el tribunal.
Según Barda, un octogenario que ahora está bajo detención domiciliaria señaló que el abogado Candeloro fue muerto en "un intento de fuga" durante un traslado mientras que la mujer había sido muerta "en un enfrentamiento" por sus propios compañeros.
Los defensores fueron más allá al pedir la nulidad del juicio y la inconstitucionalidad de la ley 25.769 que estableció la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y reabrió las causas suspendidas en 1988 por la agitación "carapintada". A su vez, el abogado José Ignacio Garona negó la responsabilidad de los ex jefes aeronáuticos en la desaparición de José Brid y consideró que la condena de 3 años y ocho meses aplicada a Agosti en el juicio a los comandantes marcaba un techo penal para sus defendidos.
Mariani y Cómes fueron acusados por un docena de casos de torturas a prisioneros de Mansión Seré, entre ellos los que lograron escapar el 24 de marzo de 1977 en un episodio que dio origen a la película "Crónica de una Fuga". En el juicio de 1985, Agosti fue defendido precisamente por Garona, que en estos días actúa en el recién abierto juicio por el contrabando de armas, aunque en vez de defender al entonces jefe de la Fuerza Aérea, el brigadier Juan Paulik, lo hace con el ex ministro de defensa, Oscar Camilión.
Los jefes aeronáuticos fueron acompañados desde el público por un grupo de retirados, entre los que se destacaba el brigadier Jesús Capellini, jefe de un frutado golpe de estado en diciembre de 1975 que preludió al del 24 de marzo de 1976. La semana pasada, tanto los querellantes como la fiscalía pidieron penas de prisión mayor para los tres acusados.
Según el cronograma tentativo que estableció el Tribunal Oral federal 5, el jueves se escucharán las replicas de los alegatos y la semana próxima los acusados podrán expresar sus últimas palabras antes de la sentencia, que se daría a conocer o bien el viernes 31 de octubre o en la primera semana de noviembre.