Camaño golpeo a Kunkel
La diputada Graciela Camaño, presidenta de
El hecho ocurrió al finalizar la reunión de
La situación se originó cuando la diputada les comunicó a los legisladores que la decisión de la comisión sobre las denuncias debían formalizarse por escrito en el término de un día, a lo que los diputados oficialistas respondieron que el tema se podía votar en esta misma reunión, o esperar unos minutos para presentar la nota por la que se decidía el archivo de las cuestiones.
Cuando Camaño dijo "queda levantada la reunión" los diputados oficialistas, entre los que se encontraba Kunkel, comenzaron a pedirle que continuara con el tratamiento.
Según varios testigos que se encontraban cerca de amboslegisladores, Kunkel le dijo a Camaño: "¿Ahora van a quemar las urnas como en Catamarca? Yo no soy el que dijo que tenemos que parar de robar dos años para sacar al país adelante".
"Yo nunca prometí falsamente que no iba a robar por dos años y después seguí robando", decía Kunkel al resto de los diputados que estaban en la sala mientras la diputada duhaldista se le acercaba.
Camaño comenzó a caminar los tres metros que la separaban de Kunkel pasando en medio del resto de los diputados.
Una vez que estuvo al lado de Kunkel, y mientras el diputado seguía hablando, la diputada lo tomó de un hombro y con la otra mano le aplicó una trompada.
El diputado kirchnerista sólo sonrió y en ningún momento respondió a la agresión.
Al término de la reunión, Camaño intentó explicar su reacción a la prensa al afirmar: "Estoy harta de que me digan que soy la señora de", en referencia a los comentarios que recibe sobre la figura de su marido, el gremialista gastronómico Luis Barrionuevo.
"Como en todas las reuniones que compartimos, Kunkel grita cosas, mina la moralidad de los demás y no advierte su propia vida, que es bastante dispendiosa", concluyó la diputada del bloque Peronista.
Al respecto, el bloque de diputados nacionales del FPV repudió "enérgicamente el escandaloso proceder" de la diputada Camaño ya que "actuó en ejercicio de sus funciones institucionales y ante el cuestionamiento de su proceder antireglamentario".
El texto agrega que "es evidente que esto obedece a la desesperación de un sector político que en la impotencia de no poder imponer sus puntos de vista, apela al escándalo de las falsas denuncias, y hasta a la violencia fascista, cuando no logra contar con las mayorías necesarias".
"Este proceder ya se verificó la semana pasada en ocasión del debate sobre el Presupuesto nacional en el que tras casi doce horas de deliberaciones acudieron a plantear cuestiones de privilegio sin sustento ni sentido con el solo objeto de evitar una votación que les sería adversa", indica el escrito.
En este sentido dicen los diputados oficialistas que "esa situación quedó en evidencia al negarse a concurrir a la sesión convocada para seguir tratando este instrumento fundamental de gobierno para todos los argentinos".
"El parlamento argentino no puede asistir indiferente a esta sucesión de actitudes antidemocráticas, intolerantes y violentas que imposibilitan el debate de ideas y el libre juego de mayorías y minorías que constituyen la esencia del sistema político de nuestro país, por lo que este bloque exigirá en el momento que corresponda la condena de estos hechos", concluye el comunicado.