Myung-bak: “el mundo está fuera de la llamada disputa del tipo de cambio"
El documento final que emitieron ayer en Seúl los países miembros del Grupo de los 20 (G-20) buscó poner paños fríos a la discusión desatada en torno a la denominada "guerra de monedas" y buscó dejar conforme a las partes en disputa con la convocatoria a formular directrices indicativas" para los desequilibrios en cuenta corriente para el primer semestre del próximo año.
En una conferencia de prensa brindada en el Centro de Convenciones y Exhibiciones de Seúl (COEX), el presidente de Corea del Sur y titular del G-20, Lee Myung-bak, dijo que el acuerdo era un "progreso notable" y que si se "implementa según lo acordado, contribuirá en gran medida a la prevención de una futura crisis económica global. Todos tenemos que cooperar en esto".
La de Seúl es la quinta cumbre que los países que integran el G-20 llevan adelante desde fines de
A partir de la próxima semana la presidencia del G-20 pasará a manos del francés Nicolás Sarkozy, debido a que París será sede en 2011 de un nuevo encuentro de los principales líderes del mundo.
El encuentro de Seúl tuvo como marco la disputa existente esencialmente entre Estados Unidos y China en materia comercial y monetaria.
Al exponer en la sesiones plenarias que se llevaron a cabo ayer, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner defendió la decisión soberana de "que cada país lleve adelante" la política más conveniente, al tiempo que realizó un llamado de unidad a sus pares del G-20 y los instó a trabajar de manera conjunta y evitar que
"afloren tensiones coyunturales" que alteren el criterio de acción que se viene llevando adelante en el organismo.
En las últimas semanas Washington incrementó la presión sobre Pekín para que deje de mantener su moneda, el yuan, subvaluada, lo que facilita a la potencia asiática colocar sus manufacturas en el exterior.
La contraparte estuvo dada por la decisión de
Ante este panorama, la fórmula empleada para poder consensuar el documento final fue la de instar a los países a formular "pautas indicativas" para el primer semestre de 2011.
Esas pautas deberán definirse en un encuentro que se llevará a cabo en febrero próximo, tentativamente en Francia.
Esta salida buscó conformar a Estados Unidos ya que China pidió la conformación de una comisión para analizar este tema, reclamo que finalmente no fue tenido en cuenta.
Donde sí la posición de China tuvo éxito fue en la exclusión del documento final de cualquier tipo de referencia en torno a las monedas subvaluadas, como llama EEUU al yuan.
"Estas pautas indicativas compuestas por una serie de indicadores servirán como mecanismo para facilitar la identificación oportuna de los grandes desequilibrios que requieren que se tomen acciones preventivas y correctivas", señaló la declaración de la cumbre.
A manera de broche, el presidente surcoreano dijo que "por ahora, en conclusión, (el mundo) está fuera de la llamada disputa del tipo de cambio".
El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que el documento deja en claro que las principales economía del mundo están "en un amplio acuerdo sobre el camino a seguir".
No obstante, Obama aumentó la presión sobre China y volvió a reclamar que el país asiático eleve el valor del yuan.
"La cuestión del remimbi (yuan) de China es `irritante`, no sólo para nosotros, sino también para muchos de los socios comerciales de China", afirmó el mandatario estadounidense en una conferencia de prensa.
El documento final también refleja otros acuerdos alcanzados en la cumbre como la instrumentación de reformas en el Fondo Monetario Internacional, el fortalecimiento de redes de seguridad financiera y la promesa de ayudar y colaboración con las naciones de bajos ingresos.
Según el G-20, las "acciones acordadas hoy contribuirán a fortalecer aún más la economía mundial, acelerar la creación de empleo, garantizar unos mercados financieros más estables, reducir la brecha del desarrollo y promover el crecimiento ampliamente compartido más allá de la crisis".
Fuentes de la organización informaron a la prensa durante la última semana se congregaron en Seúl cerca de 4.000 funcionarios de las principales economías del mundo.
El G-20 está integrado por Alemania, Arabia Saudita, Australia, Canadá, China, Corea, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y
También forman parte del foro las principales autoridades de las Naciones Unidas, de