Timerman resaltó el papel "preponderante" de los países en desarrollo

10/11/2010
Nacionales - G - 20
alternative
El canciller, además ratificó la necesidad de seguir trabajando dentro del G-20 "en la creación de herramientas que permitan evitar en el futuro que vuelvan a ocurrir crisis" financieras similares a la de 2008

El canciller Héctor Timerman resaltó ayer el papel "preponderante" que pasaron a desempeñar los países en vías de desarrollo durante los últimos años y ratificó la necesidad de seguir trabajando dentro del G-20 "en la creación de herramientas que permitan evitar en el futuro que vuelvan a ocurrir crisis" financieras similares a la de 2008.

Durante un contacto mantenido con la prensa en Seúl, en el marco de la Cumbre del G-20, Timerman dijo que la discusión sobre la denominada "guerra de divisas" ya se instaló en la agenda internacional, pero que su resolución llevará tiempo debido a que la cuestión pasa por los desequilibrios estructurales existentes.

El canciller, quien evitó referirse a las versiones que circularon durante los últimos días en torno a un posible acuerdo con determinados países del Club de París, afirmó que dentro del G-20 "las alianzas se generan en base a temas puntuales" y que dentro del foro "no hay bloques" definidos.

Timerman, quien arribó a Seúl el martes a la tarde, se reunió ayer con sus pares para comenzar a definir el borrador del documento final que los presidentes del G-20 firmarán el mañana, durante el último día de la Cumbre.

Según Timerman, "que la Presidenta esté al frente de la mesa sobre finanzas es un reconocimiento al trabajo que ha hecho desde la primera cumbre del G-20 en el 2008, cuando ya planteaba la necesidad de una reforma del sistema financiero".

Timerman afirmó que la Argentina va a seguir trabajando dentro del G-20 en la "resolución de la crisis" generada en 2008 en los países centrales y por sobre todas las cosas "en la creación de herramientas que no permitan que crisis como éstas vuelvan a ocurrir".

El canciller sostuvo que el resurgimiento del "rol del Estado" en la discusión económica cayó de maduro tras el derrape que tuvieron los mercados financieros en 2008, cuando quedó en claro que "no se pueden autorregular y que dejados al libre albedrío de sus decisiones generan grandes crisis".

Dijo que la denominada "guerra de monedas" pasó a ser una cuestión "central porque afecta a todos los países, pero básicamente a EEUU y a China, con lo cual, por el peso específico que ambos países tienen en la economía mundial, el tema ya es parte del debate del G-20.

La cuestión a dilucidar, según el ministro, es el tiempo que llevará "encontrar alguna solución a la cuestión que implica este tema de los desequilibrios estructurales".  También dijo que el documento final que firmarán los jefes de Estado refleja "el avance que en los últimos años tuvieron los planteos formulados por los países emergentes".

"Hoy en día, con la guerra de las divisas y todo eso, el rol (que cumplían los países centrales) ha sido alterado; quienes antes daban consejos hoy piden que se apliquen las mismas ideas que tenían para los países en desarrollo cuando atravesaban crisis; en definitiva no importa quien atraviesa las crisis, las recetas para salir son las mismas y las recetas para hundir países también son las mismas", dijo el jefe de la diplomacia.

Respecto a las advertencias que formulan los países centrales en contra del proteccionismo, el canciller sostuvo que si bien "todos hablan de la necesidad de terminar con el proteccionismo, la amenaza de un nuevo proteccionismo está latente" y puso como ejemplo la falta de avances en las discusiones de la Ronda de Doha, sobre la que dijo que "todos hablan de la necesidad de terminar Doha, pero no hay ninguna propuesta para terminar Doha".

Timerman recordó que cuando empezaron las discusiones en torno a un acuerdo multilateral de libre comercio, impulsado por las naciones desarrolladas, "la discusión sobre los productos agrícolas ni siquiera figuraban".

Al ser consultado sobre el rol que debe cumplir el FMI y las discusiones que existen dentro del G-20 sobre el organismo, Timerman dijo que la entidad debe "representar la realidad del siglo XXI y no de la idea vigente a fines de la segunda guerra mundial".

"Nosotros no cuestionamos la existencia del FMI, en definitiva somos fundadores del FMI, lo que sí cuestionamos es en lo que se ha transformado el FMI", remarcó el canciller, quien también volvió a referirse a las calificadoras de riesgo, a las que definió como "lobbistas" de las empresas que las contratan.

"Las calificadoras son empresas que viven de los honorarios que le cobran a sus clientes y por lo tanto son referentes de las necesidad informativas de sus clientes. Nosotros no creemos que las calificadoras de riesgo estén calificadas ni moralmente ni técnicamente parta calificar a un país", señaló Timerman.