Descartan un acuerdo para superar los desequilibrios comerciales
El presidente de Corea del Sur, Lee Myung Bak, buscó ayer quitar dramatismo a la discusión desatada en torno de la denominada "guerra de monedas", al sostener que no se deben esperar resultados concretos respecto de este tema en
Lee salió de esta forma a tratar de evitar que la falta de acuerdo que existe en torno de esta cuestión empañe los resultados de la nueva cumbre del Grupo de los 20, que se llevará a cabo entre mañana y el viernes en la capital surcoreana.
El presidente coreano, en diálogo con la prensa local, dijo que los países del G-20 están analizando la posibilidad de crear un grupo de trabajo que aborde esta cuestión.
Hasta la semana pasada, el presidente coreano reconocía que esta cuestión debía ser central en las discusiones de
Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que el mayor peligro que enfrenta la economía global es el de un retorno al proteccionismo.
Merkel, que arribará a Seúl el jueves para participar de
Más allá de las críticas que deslizó la semana pasada contra Estados Unidos por la decisión de
"Las tasas de cambio -agregó Merkel- deben reflejar los fundamentos de la economía", y reafirmó la oposición de su gobierno a precisar objetivos numéricos para el nivel de superávit y déficit de las balanzas de pagos, según señaló un cable de la agencia ANSA.
En el otro extremo, el presidente chino, Hu Jintao, salió a enfatizar que los líderes del G-20 deben apuntar a consensuar medidas de políticas macroeconómicas que permitan el logro de beneficios mutuos.
En una entrevista concedida a la agencia Yonhap, el líder chino dijo que los países miembros del G-20 deben enviar una señal positiva para enfrentarse a los graves desafíos económicos del mundo, y consolidar el ritmo de recuperación de la economía mundial.
Sin mencionar la denominada "guerra de monedas" y para que no queden dudas su alusión hacia ella, Jintao aseveró que “China está participando activamente en la cooperación internacional para hacer frente a la crisis financiera mundial, y está manteniendo estable el tipo de cambio del yuan”.
En tanto, el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, salió a decir que su país es uno de los más afectados por la actual debilidad del dólar.
Lula, que arribará a Seúl acompañado por la electa presidenta Dilma Rouseff, quien asumirá el cargo el 1 de enero, acusó a Estados Unidos y China de estar embarcados en una "guerra cambiaria".
"Estados Unidos porque quiere resolver su problema de déficit fiscal, y China porque sabe que no puede continuar con su moneda subvaluada como está", lo resumió Lula.
A tono con Merkel, el presidente del Consejo de