Ex jueza asume al frente del Grupo Especial de Asistencia Judicial

09/11/2010
Nacionales - Derechos Humanos
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Alak puso en funciones a Ana María Careaga al frente del GEAJ, con el objetivo de colaborar con la obtención de muestras de ADN para identificar a personas y encontrar a los niños apropiados en la dictadura

El ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Julio Alak, puso ayer en funciones a la ex jueza Ana María Careaga al frente del Grupo Especial de Asistencia Judicial (GEAJ), cuya misión es colaborar con la obtención de muestras de ADN para identificar a personas y encontrar a los niños apropiados en la última dictadura militar.

Carega fue designada como coordinadora de la unidad, que funcionará en el ámbito de la Secretraría de Justicia, organismo que creó el GEAJ en 2009.

"Necesitábamos cubrir la coordinación del GEAJ y hemos tenido el privilegio de poner en la cabeza a la doctora Careaga, que estamos seguros que por su perfil y formación profesional llevará a cabo con solvencia", señaló Alak al poner en funciones a la flamante titular del cuerpo.

A la ceremonia, realizada en la cartera de Justicia, asistieron el juez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni; el secretario de Seguridad, Héctor Masquelet; el jurista León Arslanián, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, el subsecretario del área Luis Alén y al abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, Alan Iud, entre otros.

La coordinadora del GEAJ fue jueza penal de Villa Mercedes, en San Luis, función de la que resultó apartada en 1998, cuando el ex gobernador Adolfo Rodríguez Saá auspició el jury de enjuiciamiento.

"Hoy asumo esta nueva función que me encarga el ministro Alak con la convicción de que podré desempeñarla y el compromiso de poner lo mejor de mi para llevarla adelante", dijo Careaga al tomar poseción del cargo.

El organismo tiene la misión de ejecutar allanamientos, registros y requisas y secuestros de objetos con el propósito de arribar a las muestras de ADN, que posibiliten la identificación positiva de los menores que resultaron víctimas de sustracción durante los años de la dictadura.

La dirección del GEAJ tiene como tarea la de coordinar las fuerzas de seguridad que operan bajo la órbita del Ministerio de Justicia.

Entre las últimas acciones conocidas del GEAJ estuvo la colaboración para que la identificación del nieto 102, quien se negaba a proporcionar una muestra voluntaria de ADN.

Después de que el caso llegara a la Corte Suprema, que se expidió en contra de la extracción obligatoria de sangre, el juez Rodolfo Canicoba Corral adoptó una medida de último recurso y obtuvo ropa del joven en una requisa sorpresiva. La acción fue llevada adelante por el GEAJ.

En el mes de septiembre, la Policía Federal separó al subcomisario Carlos Garaventa del grupo de policías que servían a GEAJ, ante la sospecha de que el oficial proporcionaba información a las personas que iban a ser allanadas sus viviendas.

El subcomisario Garaventa fue separado de la fuerza tras la denuncia de las Abuelas de la Plaza de Mayo, que percibieron mal desempeño del policía en el caso de Marcela y Felipe Noble Herrera.

Garaventa estaba a cargo del procedimiento que el 28 de mayo último tomó las muestras de ADN de Marcela y Felipe que luego debieron ser descartadas por estar contaminadas.