Cristina resaltó el compromiso de Kirchner con el pueblo
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo ayer que "es preciso tener buenos salarios y trabajadores que participen en la generación de la riqueza" al tiempo que recordó al fallecido ex presidente Néstor Kirchner que "trabajó por esta Argentina y consumió su vida".
Al encabezar un acto en Córdoba, donde la empresa Renault presentó un nuevo modelo de automóvil, recordó al fallecido ex presidente Néstor Kirchner: "Hoy estoy un poco menos triste porque estoy segura que por allí él está caminando entre ustedes, en nombre de él quiero agradecerles a ustedes, él trabajó por esta Argentina que ayudó a construir y consumió su vida".
"En 2003 se instaló un proyecto de nación diferente, lo hizo un hombre que creía profundamente en su pueblo, que creía en los argentinos, que era posible tener un desarrollo propio y encarar lo que parecía una utopía", indicó.
Al respecto, señaló "volver a industrializar un país que había sido devastado" por la dictadura y en ese sentido sostuvo que la democracia no había podido "dar batalla a las políticas neoliberales que vinieron desde afuera".
"Debemos los hombres y mujeres de la política hacernos cargo porque es necesario entender que era posible subordinar a la economía, la economía no está sobre la política, hay que decidirse y saber qué intereses queremos representar".
"En 2003 decidimos que íbamos a representar los intereses de los argentinos que querían trabajo, igualdad, equidad, memoria, verdad y justicia", resaltó.
"No eran reinvindicaciones salariales, en ese momento los trabajadores eran los mejores pagos de Latinoamérica. Salieron junto a los estudiantes y el pueblo en busca de otros valores, la libertad, la democracia, la igualdad, que son valores inmanentes a todos los argentinos", remarcó.
Al referirse al nuevo modelo de automóvil presentado por Renault, felicitó a los trabajadores y a los ingenieros de la empresa y señaló que en octubre se batió el récord de patentamientos con 51.599 vehículos, un 28 por ciento más que en el mes de octubre del año pasado, acumulando 567 mil al 31 de octubre.
"El año pasado fue la prueba de ácido del modelo inaugurado en 2003. Un modelo que fue cuestionado por la ortodoxia económica que nos decía que el modelo estaba en el norte, en Wall Street", agregó.
"Cuando todo se derrumbó, estuvo el Estado Argentino para ayudar a la industria y al empleo", subrayó.
"Todos los recursos intelectuales y económicos del Estado puestos a profundizar el modelo industrial de mercado interno y sesgo exportador", afirmó.
Al reiterar la necesidad de que los trabajadores participen de la generación de riqueza, recordó que el gobierno impulsó nuevamente los convenios colectivos de trabajo junto con políticas sociales promocionales como la asignación universal por hijo, beneficios jubilatorios.
"Qué hermoso es darse vuelta, recordar a quienes no están y darse cuenta que estábamos en el camino adecuado, en el proyecto nacional y popular que contemplara a los trabajadores, empresarios, estudiantes y docentes", sostuvo.
Al finalizar su discurso, la presidenta saludo a una multitud que se había dado cita en un playón contiguo y que siguió las alternativas de la ceremonia por medio de una pantalla gigante.
Cristina, luego de concluida la ceremonia en la cual se mostró por primera vez el automóvil Fluence, fabricado la empresa de origen francés, se trasladó al exterior de la planta, donde se habían congregado miles de personas representando a ONG, a partidos y agrupaciones políticas, organizaciones sindicales, organismos defensores de los Derechos Humanos y estudiantes.
La presidenta caminó por un ancho corredor de alrededor de cien metros de extensión y saludó a la gente, recibiendo muestras constantes de apoyo y salutaciones.
"Fuerza Cristina, estamos con vos", "Néstor está con nosotros", "Vamos adelante" y "El pueblo te apoya", fueron algunos de los carteles que se exhibían en el lugar.
Visiblemente emocionada por las muestras de afecto, Cristina devolvió cada uno de los saludos y hasta se detuvo a conversar con la gente, sacarse fotos y abrazarse con quienes se lo solicitaban.