Una multitud silbó a Tinelli y aplaudió a Filmus

28/10/2010
Nacionales - El País de Luto
alternative
Tinelli y monseñor Casaretto fueron abucheados por la multitud. Varias agrupaciones impusieron su presencia a través de cánticos, bombos apoyando a la presidenta

La multitud que se congregó en la Plaza de Mayo para homenajear al ex mandatario Néstor Kirchner, y brindarle su apoyo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, siguió la ceremonia que se realizaba dentro de la Casa de Gobierno a través de una pantalla gigante instalada sobre la calle Rivadavia, a la altura de su intersección con Reconquista.

La pantalla gigante instalada a cien metros de la Casa de Gobierno le sirvió a la  gente movilizada para demostrar su actitud hacia quienes aparecían en la misma visitando, en el Salón de los Patriotas, a la presidenta.

Uno de los más silbados fue el conductor televisivo Marcelo Tinelli, quien compartió el malhumor de la multitud con el obispo de San Isidro, monseñor Jorge Casaretto, y con José Ignacio de Mendiguren, ex dirigente de la Unión Industrial Argentina.

En cambio, las figuras de Daniel Filmus, ex ministro de Educación del gobierno de Néstor Kirchner; y el diputado Martín Sabbatella, se llevaron las ovaciones. Un escalón más abajo en la preferencia de la gente se ubicó el titular del INADI, Claudio Morgado. No obstante, quien se llevó los vítores, los aplausos y las muestras de afecto fue la Presidente.

Mientras tanto, uno de los hombres parado sobre la vereda de la plaza, preguntó: "¿Por qué Macri no puso la pantalla que se usó para el Mundial?". -"Y qué querés, si tampoco dio asueto en la Ciudad de Buenos Aires", le respondió su compañera, una mujer que había llegado a la Capital desde la localidad de Ezeiza.

Las manifestaciones del público también se pudieron observar a lo largo de la extensa fila que se formó para ingresar a la Casa de Gobierno. La cola partía de la intersección de San Martín y Corrientes, corría por San Martín hasta llegar a la Catedral, giraba y continuaba sobre Rivadavia hacia la 9 de Julio. En Bernardo de Irigoyen volvía a girar para tomar Avenida de Mayo, por allí hacía una curva hasta Hipólito Yrigoyen y finalizaba en la Casa de Gobierno.

Las extensas horas de espera fueron matizadas por cánticos, la mayoría en contra del vicepresidente Julio Cobos, en recuerdo de Néstor Kirchner y en apoyo a su esposa presidenta. Camisetas de Racing, club del cual el ex mandatario era fanático, se mezclaban con las del seleccionado argentino de fútbol y con las de agrupaciones sociales como Negros de Mierda, Putos Peronistas y el Movimiento Territorial Aníbal Verón.

Alrededor de las 20, las columnas de la organización social Tupac Amarú y de La Cámpora ingresaron a la Plaza de Mayo con sus banderas y sus pancartas para darle el último adiós al ex presidente.

La presencia de ambas agrupaciones fue, por lejos, la más ruidosa de cuantas poblaron la plaza ya que llevaron bombos, redoblantes y platillos con los que acompañaron sus cánticos.

Mientras tanto, alrededor de la larga fila de gente se instalaron  puestos callejeros que vendían desde comida, como chipa, galletitas, panchos, choripanes y hamburguesas, hasta flores (claveles, rosas y jazmines). También había banderas argentinas, gaseosas, cerveza, prendedores y llaveros con la imagen de Kirchner y crespones negros de diferentes tamaños.