Buscan una solución a la "guerra de divisas" entre China y EEUU

22/10/2010
Nacionales - G-20
alternative
Los ministros elaboraron un borrador para proponer a los países que se "abstengan de implementar devaluaciones competitivas" de sus monedas y se esfuercen por acercarse a un sistema de tipos cambiarios determinado por los mercados

La reunión de ministros de Finanzas de las 20 principales economías del mundo espera allanar el camino en la discusión sobre el yuan, pese a los pocos avances logrados en el primer día de negociación.

Las actividades del ministro de Economía, Amado Boudou, comenzaron en el Hotel Hilton a las 15, hora de Corea de Sur, (3 de la mañana en Argentina) con una recepción donde se realizó la foto oficial de la reunión de Ministros y Gobernadores de Bancos Centrales del G-20.

A las 19 finalizó la actividad oficial en una cena con todos los miembros de las comitivas de los 20 países, y la agenda de hoy comienza a las 8.30 (hora de Corea) (20.30 de ayer en Argentina) con un nuevo plenario de ministros.

Boudou planteará al grupo la importancia de una mayor regulación de los mercados financieros, de los paraísos fiscales y también una mayor observación sobre las calificadoras, según se adelantó.

Los tres sectores identificados por el titular de Economía son vistos como "los que estuvieron en la génesis de la crisis del 2009".

Según difundió la agencia DPA, en el primer día de trabajo los ministros elaboraron un borrador que propondría a los países del grupo "abstenerse de implementar devaluaciones competitivas" de sus monedas, y se esfuercen por acercarse a un sistema de tipos cambiarios determinado por los mercados.

Estados Unidos y las demás potencias acusan a China de mantener artificialmente devaluada su moneda para otorgarles ventaja a sus exportadores en detrimento de sus competidores, incluidas las empresas norteamericanas.

Los analistas coinciden en que superar las diferencias en torno al yuan es primordial para el grupo porque le permitirá avanzar en la discusión sobre la reforma del sistema financiero internacional, incluyendo el peso de su voto en el Fondo Monetario Internacional, para otorgar mayor representación a las economías emergentes.

Según la agencia de noticias Bloomberg, los ministros de finanzas del Grupo de los 20 están teniendo problemas para acordar si establecen metas para sus desequilibrios de cuenta corriente, como manera de reducir las tensiones por las monedas antes de que desencadenen una guerra comercial.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, envió una carta previa a la reunión a sus pares del G-20 en las que demanda que los países con altos superávit comerciales se comprometan a incentivar la demanda interna, por ejemplo, a través de rebajas fiscales.

Geithner definió a su vez objetivos concretos para limitar los déficit y superávit por cuenta corriente hasta el 4% de los respectivos productos interiores brutos, según trascendió de participantes a la reunión en Gyeongju.

En contrapartida, los países con déficit comercial crónico, como Estados Unidos, deberían aplicar políticas de ahorro y de fomento de la exportación.

El primero en reaccionar fue el ministro alemán, Rainer Brüderle, quien rechazó la propuesta de Geithner por considerar que la razón de que la economía de su país tenga superávit por cuenta corriente y que se apunte importantes éxitos exportadores no es consecuencia de una política cambiaria, si no de la mayor competitividad de las empresas alemanas.

En un indicio de los problemas que aguardan al G-20, este mes el FMI calculó que el déficit de cuenta corriente de Estados Unidos se mantendrá alrededor del nivel de este año del 3,2 por ciento del Producto Interno Bruto en 2015, y que el superávit de China se disparará al 7,8 por ciento desde el 4,7 por ciento, informó Bloomberg.

Paralelamente, según el Bank of New York Mellon Corp., Corea del Sur y Brasil necesitan tomar más medidas para frenar el avance de sus monedas, porque sus políticas han tenido menos éxito que las de otros países en vías de desarrollo en una guerra cambiaria mundial.

"Brasil y Corea del Sur tienen pocas opciones más que intentar combatir la enorme entrada de capital", dijo Simon Derrick, estratega cambiario jefe para BNY Mellon en Londres.

"El peligro es que si no toman medidas adicionales, surja una burbuja masiva en sus mercados", indicó el especialista.