El Partido Obrero se comprometió con el caso Ferreyra
Los restos del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra -asesinado el miércoles en un choque sindical- fueron inhumados ayer en el cementerio de Avellaneda, en medio de muestras de congoja de sus familiares y allegados. Pasado el entierro, el líder del Partido Obrero, Jorge Altamira, manifestó su compromiso con la justicia para esclarecer el caso.
Tras el entierro, en declaraciones a la prensa, el líder del PO le envió un mensaje a la fiscal de la causa, Cristina Caamaño, que investiga el asesinato del militante, y se quejó de los trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca que se están negando a declarar ante
"Señora fiscal, los muchachos obreros se ofrecen a declarar sobre como se armó el grupo previo. Vamos a aportar todas las pruebas", dijo Altamira.
Ferreyra fue asesinado de un balazo el miércoles por la tarde, durante un enfrentamiento sindical entre los trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca y militantes del PO, con gremialistas de
El cortejo partió a las 11 de la mañana desde una cochería de la localidad bonaerense de Sarandí y se dirigió al cementerio de Avellaneda, a donde fue recibido con aplausos por los amigos y allegados del joven de 23 años y representantes de otras organizaciones sociales.
Entre los familiares, estaban la madre de Ferreyra y sus hermanos, quienes recibieron anoche el cuerpo después de que se le practicara la autopsia.
Los allegados pidieron que la despedida del joven se realizara en el marco de una ceremonia íntima, que se desarrolló en el interior del cementerio sin la presencia de medios de comunicación.